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Juan 11:4 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

4 Oyéndolo, Jesús dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino por la gloria de Dios, para que sea glorificado el hijo de Dios por ella.

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Biblia Reina Valera 1960

4 Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Cuando Jesús oyó la noticia, dijo: «La enfermedad de Lázaro no acabará en muerte. Al contrario, sucedió para la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios reciba gloria como resultado».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Al oírlo Jesús, dijo: 'Esta enfermedad no terminará en muerte, sino que es para gloria de Dios, y el Hijo del Hombre será glorificado por ella.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Al oírlo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Cuando Jesús lo oyó, dijo: 'Esta enfermedad no es de muerte sino para la gloria de Dios: para que por ella sea glorificado el Hijo de Dios'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

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Juan 11:4
20 Mga Krus na Reperensya  

mas si las hago, aunque a mi no me creáis, a las obras creed para que sepáis y creáis que en mí está el Padre y yo en él.


Dícele Jesús: ¿No te dije que si creyeres, verás la gloria de Dios?


Padre glorifica tu nombre. Vino pues del cielo voz: Y lo glorifique, y de nuevo lo glorificaré.


Estas cosas habló Jesús y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu hijo para que tu hijo te glorifique a ti,


y todas las cosas mías son tuyas, y las tuyas mías son, y he sido glorificado en ellas. -


Y ahora glorifícame tú, Padre, en ti mismo, con la gloria que tenía cerca de ti, antes que el mundo fuese.


Este principio de los milagros hizo Jesús, en Cana de Galilea, y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos.


para que todos honren al hijo, como honran al Padre. El que no honra al hijo no honra al Padre que le envió.


Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es. Es mi Padre quien me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios,


Llamaron, pues, por segunda vez, al hombre que había sido ciego y dijéronle: Da gloria a Dios, nosotros sabemos que este hombre es pecador.


Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres, mas es para que fuesen manifestadas las obras de Dios en él.


Sean oscurecidos los ojos de ellos para no ver y se doble siempre el espinazo.


y llenados de fruto de justicia que se llevan por Jesu-Cristo a la gloria y loor de Dios.


conforme a la expectación y esperanza mía que en nada seré confundido; más bien con toda libertad ahora como siempre será engrandecido Cristo en mi cuerpo, o por vida, o por muerte.


los que por él creéis en Dios que lo despertó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.


Si alguno habla, que sea como palabras de Dios; si alguno sirve, que sea como por virtud que suministra Dios, para que en todo sea glorificado por Jesu-Cristo el Dios a quien es la gloria y la potencia por los siglos de los siglos. Amén.


Si sois ultrajados por el nombre de Cristo, bienaventurados sois, porque el espíritu de la gloria y el espíritu de Dios sobre vosotros reposa.


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