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Filipenses 2:8 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

8 y hallado en condición como hombre abajóse a sí mismo, viniendo a ser obediente hasta la muerte y muerte de cruz.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 se rebajó a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte en una cruz.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 y hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo al hacerse obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 y hallado en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

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Filipenses 2:8
26 Mga Krus na Reperensya  

Y fué transfigurado delante de ellos, y replandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.


Y adelantándose un poco, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz. Mas no como yo quiero, sino como tú.


De nuevo, otra vez se fué y oró, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí este cáliz, sin que lo beba, hágase tu voluntad.


Y en el estar él orando, el aspecto de su rostro se hizo otro y su vestido blanco resplandeciente.


Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí mismo. Poder tengo para ponerla, poder tengo para tomarla de nuevo. Este mandamiento recibí de mi Padre.


mas es para que conozca el mundo que amo al Padre. Y como me dio mandamiento el Padre, así hago. Levantaos, vamonos de aquí.


Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en el amor mío, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.


Díceles Jesús: Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió, y acabar su obra.


En su humillación le fué quitado su juicio. Y su generación ¿quién la declarará? Porque es quitada de la tierra su vida.


Porque como por la desobediencia de un solo hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia del uno serán constituidos justos los muchos.


porque conocéis la gracia del Señor nuestro Jesu-Cristo que por vosotros se empobreció, siendo rico, para que vosotros, en la pobreza de él, os enriquecieseis.


Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, hecho por nosotros maldición, porque está escrito (Deut. 21:23): Maldito todo hombre colgado al madero,


que se dio a sí mismo por nosotros para que nos librase de toda iniquidad y se purificase a sí mismo un pueblo propio, celoso de buenas obras (Deut. 7:6).


mirando al príncipe y consumador de la fe, a Jesús que, en cambio del gozo que le estaba propuesto, sufrió una cruz, no haciendo caso de la vergüenza, y a la diestra del trono de Dios se sentó (c. 8/-1).


Aun no habéis resistido hasta la sangre luchando contra el pecado,


el cual llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero para que muertos a los pecados vivamos a la justicia; por la herida del cual fuisteis sanados,


Porque también Cristo una vez por los pecados padeció justo por injustos, para que nos introdujese a Dios, muerto en carne, vivificado en espíritu


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