Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Colosenses 3:1 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

1 Si pues fuisteis resucitados con el Cristo, buscad las cosas de arriba donde el Cristo está sentado a la diestra de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Si han sido resucitados con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

1 Si pues fuisteis resucitados juntamente con el Mesías, buscad las cosas de arriba, donde está el Mesías sentado a la diestra de Dios.°

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Si, pues, habéis sido resucitados juntamente con Cristo, buscad lo de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya




Colosenses 3:1
39 Mga Krus na Reperensya  

El Señor dijo a mi señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies?


Contestóle Jesús: Tú lo has dicho. Además os digo que desde ahora veréis al hijo del hombre sentado a la diestra de la Potencia, y viniendo sobre las nubes del cielo.


mas atesoraos tesoros en el cielo donde ni polilla ni moho destruyen, y donde ladrones no minan ni hurtan,


Mas buscad primeramente el reino de Dios y la justicia de él, y todas éstas cosas se os darán por añadidura.


Porque David mismo dijo en el espíritu santo: Dijo el Señor a mi señor: Siéntate a mi diestra, hasta que haya puesto a tus enemigos por estrado de tus pies (Sal. 110:1).


Jesús le dijo: Lo soy, y veréis al hijo del hombre sentado a la diestra de la omnipotencia, y viniendo con las nubes del cielo.


El Señor Jesús, después de hablarles, fué arrebatado al cielo (Hechos 3:21), y sentóse a la diestra de Dios.


Vended vuestros bienes y dad limosna, haceos bolsas que no se envejecen, tesoro permanente en los cielos, donde ladrón no llega, ni polilla destruye,


y David dice en un libro de Salmos: Dijo el Señor a mi señor: Siéntate a mi diestra,


Desde ahora estará el hijo del hombre sentado a la diestra de la potencia de Dios.


Porque David no subió a los cielos, mas él dice: Dijo el Señor a mi señor: Asiéntate a mi diestra,


Estando pues lleno de espíritu santo, poniendo los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la diestra de Dios,


¿Quién es el que condena? Cristo, el que murió, más bien que fué despertado de entre los muertos, que está a la diestra de Dios, que también intercede por nosotros.


En efecto, el sentir de la carne es muerte, mas el sentir del espíritu es vida y paz,


no mirando nosotros las cosas que se ven sino las que no se ven, porque las que se ven son temporales mas las que no se ven son eternas


El que descendió es el que también subió por encima de todos los cielos a fin de llenar todas las cosas,


Mujeres, someteos a vuestros maridos como al Señor,


Si pues moristeis con Cristo a los elementos del mundo ¿por qué como si vivieseis en el mundo sois dogmatizados:


Pensad en las cosas de arriba, no en las que están sobre la tierra.


¿A quién de los ángeles ha dicho jamás: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies?


el que, siendo reflejo de la gloria e imagen de la persona de él, llevando todas las cosas con la palabra de la potencia de él, habiendo hecho por sí mismo purgación de pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las. alturas,


mas éste, habiendo ofrecido un solo sacrificio por pecados, a perpetuidad, se sentó a la diestra de Dios,


mirando al príncipe y consumador de la fe, a Jesús que, en cambio del gozo que le estaba propuesto, sufrió una cruz, no haciendo caso de la vergüenza, y a la diestra del trono de Dios se sentó (c. 8/-1).


Pero lo principal de lo que decimos es que tenemos tal sumo sacerdote que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos


que está a la diestra de Dios, subido al cielo, habiéndose sujetado a él ángeles, potestades y fuerzas. A


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas