Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Apocalipsis 6:9 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

9 Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados por la Palabra de Dios y por el testimonio que tenían;

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de todos los que habían muerto como mártires por causa de la palabra de Dios y por haber sido fieles en su testimonio.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Cuando abrió el quinto sello, divisé debajo del altar las almas de los que fueron degollados a causa de la palabra de Dios y del testimonio que les correspondía dar.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar° las almas° de los que habían sido asesinados por causa de la palabra de Dios y por causa del testimonio que tenían.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Cuando abrió el quinto sello, vi al pie del altar las almas de los que habían sido degollados por causa de la palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían.

Tingnan ang kabanata Kopya




Apocalipsis 6:9
21 Mga Krus na Reperensya  

Os echarán, de la sinagoga; mas viene la hora en que todo el que os mate, pensará ofrecer culto a Dios.


nos animamos y preferimos más bien desalojarnos del cuerpo y habitar con el Señor.


Soy constreñido de ambos lados, teniendo el deseo de partir y estar con Cristo, lo que es mucho mejor;


Mas aunque se haga libación de mi sangre sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y me congratulo con todos vosotros,


No te avergüences, pues, del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, el preso de él; mas padece conmigo por el evangelio, según la fuerza de Dios


porque yo ya sirvo de aspersión, y el momento de mi partida es inminente.


y asamblea de primogénitos inscriptos en los cielos y a un juez, Dios de todos, y a espíritus de justos consumados,


quien testificó la palabra de Dios y el testimonio de Jesu-Cristo, cuantas cosas vio.


Yo, Juan el hermano vuestro y copartícipe en la tribulación y reino y paciencia de Jesu-Cristo, estuve en la isla llamada Patmos, por la palabra de Dios y por el testimonio de Jesu-Cristo.


Y otro ángel salió del altar, teniendo potestad sobre el fuego, y llamó con voz fuerte al que tiene la hoz afilada, que decía: Echa tu hoz afilada, y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque maduraron sus uvas.


Y oí al altar, que decía: Sí, Señor Dios Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios.


Y caí a sus pies para adorarle, y me dice: Mira que no, yo soy siervo contigo y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús. A Dios adora, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.


Sé ¡donde moras, donde está el trono de Satanás, y retienes mi nombre, y no negaste mi fe, ni en los días en que Antipas, mi testigo fiel, fué matado entre vosotros,, donde Satanás mora.


Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los santos, y fuéles dado juicio, y vi las almas de los qué han sido decapitados a causa del testimonio de Jesús y a causa de la palabra de Dios, y de los que no rindieron homenaje a la bestia ni a su imagen y no recibieron la marca sobre su frente y sobre su mano; y vivieron y reinaron con el Cristo, mil años.


Y otro ángel vino, y púsose sobre el altar, teniendo un incensario de oro y fuéronle dados muchos inciensos, para que los diese a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que está delante del trono (Exod. 207, Sal. 141:2).


Y el sexto ángel tocó la trompeta; y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que está delante de Dios,


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas