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Apocalipsis 3:3 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

3 Recuerda pues, cómo recibiste y oíste y guárdalo y arrepiéntete. Si pues no velares, vendré como ladrón y no sabrás a qué hora te sorprenderé.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Vuelve a lo que escuchaste y creíste al principio, y retenlo con firmeza. Arrepiéntete y regresa a mí. Si no despiertas, vendré a ti de repente, cuando menos lo esperes, como lo hace un ladrón.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Recuerda lo que recibiste y oíste, ponlo en práctica y arrepiéntete. Porque si no te mantienes despierto vendré como un ladrón, sin que sepas a qué hora te sorprenderé.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Por tanto, recuerda lo que has recibido y has oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, llegaré como ladrón, y no sabrás a qué hora llegaré sobre ti.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Recuerda, pues, cómo recibiste y escuchaste mi palabra, guárdala y conviértete. Porque, si no estás alerta, vendré como ladrón, sin que sepas a qué hora será mi llegada.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velares, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

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Apocalipsis 3:3
24 Mga Krus na Reperensya  

Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el hijo del hombre viene.


Mirad, velad y orad, porque no sabéis cuándo es el momento.


No sea que viniendo de repente os halle durmiendo.


porque vosotros mismos exactamente sabéis que el día del Señor como ladrón, de noche así viene.


¡Oh Timoteo! guarda el depósito, evitando las profanas palabrerías y controversias de la falsamente llamada ciencia,


Ten dechado de sanas palabras que de mí oíste, en fe y amor que es en Cristo Jesús.


Por tanto es menester que mayor atención prestemos a las cosas oídas, no sea que no nos escurramos.


Y creo justo, en tanto que estoy en esta cabaña despertaros con amonestación,


Esta ya es la segunda carta que os escribo, amados, en las cuales despierto con amonestación vuestra sincera inteligencia


Mas vendrá como ladrón el día del Señor, en el cual los ciclos pasarán con grande estruendo, los elementos ardiendo serán fundidos y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.


He aquí, vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela y guarda sus ropas para que no ande desnudo y no se vea su vergüenza.


Solamente lo que tenéis, retenedlo hasta que venga.


Recuerda, pues, de donde has caído y arrepiéntete, y haz las primera? obras, si no vengo a ti, y mudaré tu candelero de su lugar, si no te arrepintieres.


Y he aquí vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.


Vengo presto, retén lo que tienes para que nadie tome tu corona.


Yo a cuantos amo reprendo y corrijo. Sé pues celoso y arrepiéntete.


Sé vigilante y afirma los restos que iban a morir, porque no he hallado tus obras cumplidas delante de mi Dios.


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