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Apocalipsis 21:23 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

23 Y la ciudad no tiene necesidad del sol ni de la luna para alumbrarla, porque la gloria de Dios la alumbró, y su luminar es el Cordero.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna, porque la gloria de Dios ilumina la ciudad, y el Cordero es su luz.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

23 La ciudad no necesita luz del sol ni de la luna, porque la gloria de Dios la ilumina y su lámpara es el Cordero.

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La Biblia Textual 3a Edicion

23 Y la ciudad no tiene necesidad del sol ni de la luna para que la iluminen,° porque la gloria de Dios la iluminó,° y el Cordero es su lumbrera.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

23 La ciudad no necesita del sol ni de la luna para que la iluminen, porque la ilumina la gloria de Dios y su lámpara es el Cordero.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

23 Y la ciudad no tenía necesidad de sol ni de luna para que resplandezcan en ella; porque la gloria de Dios la iluminaba, y el Cordero es su luz.

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Apocalipsis 21:23
25 Mga Krus na Reperensya  

'Porque ha de venir el hijo del hombre en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces retribuirá a cada uno según su modo de obrar.


El, pues, que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de su Padre, con los santos ángeles.


luz para revelación a gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.


Y el Verbo vino a ser carne, y habitó entre nosotros, y contemplamos la gloria de él, como la gloria de unigénito de padre, lleno de gracia y de verdad (Ex. 34:6).


A Dios nadie le vio jamás (1 Juan 4:12). El unigénito hijo, que fué al seno del Padre, aquél le declaró.


En él era vida, y la vida era la luz de los hombres,


Era la luz verdadera que alumbra todo hombre, al venir al mundo.


Padre, los que me has dado, quiero que donde estoy yo, también estén conmigo, para que contemplen mi gloria que me has dado, porque me amaste antes de la fundación del mundo.


para que todos honren al hijo, como honran al Padre. El que no honra al hijo no honra al Padre que le envió.


Como pues no veía a causa del esplendor de aquella luz. llevado de la mano por los que estaban conmigo, vine a Damasco.


Estos son los que no fueron manchados con mujeres, pues son vírgenes. Estos los que siguen al Cordero adonde vaya; estos fueron comprados de entre los hombres por primicias para Dios y el Cordero,


Y después de esto vi a otro ángel que descendía del cielo, teniendo gran potestad, y la tierra fué alumbrada de su gloria,


teniendo la gloria de Dios. El luminar, de ella es semejante a una piedra preciosísima como jaspe cristalino;


Y las puertas de ella no serán cerradas de día, porque allí no habrá noche,


Y no habrá más noche, y no tienen necesidad de lámpara, ni de luz de sol, porque el Señor Dios los alumbrará, y reinarán por los siglos de los siglos.


Y vi, y he aquí en medio del trono y de los cuatro seres y en medio de los ancianos, un Cordero que estaba como sacrificado, teniendo siete cuernos y siete ojos que son los siete espíritus de Dios, enviados por toda la tierra.


porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a las fuentes de aguas corrientes. Y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos (Isa. 25-8).


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