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Apocalipsis 11:3 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

3 Y daré a mis dos testigos, que profeticen mil doscientos sesenta días, vestidos de sacos,

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Mientras tanto, yo daré poder a mis dos testigos, y ellos se vestirán de tela áspera y profetizarán durante esos 1260 días».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Yo enviaré a mis dos testigos vestidos con ropa de penitencia para que proclamen mi palabra durante mil doscientos sesenta días.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Y daré° a mis dos testigos, y profetizarán durante mil doscientos sesenta días vestidos de tela de saco.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Yo encargaré a mis dos testigos que profeticen durante mil doscientos sesenta días, vestidos de sayal.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Y daré potestad a mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.

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Apocalipsis 11:3
43 Mga Krus na Reperensya  

¡Ay de tí, Corazín! ¡Ay de tí, Betsaida! porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que fueron hechos en vosotras, tiempo ha que con saco y ceniza se hubieran convertido.


mas si no oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que por boca de dos o tres testigos sea arreglado todo asunto


¡Ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! porque si en Tiro y Sidón se hubieren hecho las cosas sobrenaturales que se hicieron en vosotros, tiempo ha que sentadas en cilicio y cenizas se hubieran convertido.


Vosotros sois testigos de estas cosas.


y vosotros testificaréis que desde el principio estáis conmigo.


Respondió Juan: Nada puede recibir un hombre, si no le fuere dado del cielo.


mas recibiréis fuerza, al venir sobre vosotros el santo Espíritu, y me seréis testigos en Jerusalem, en toda la Judea y en Samaria y hasta lo último de la tierra.


el que fué visto, por muchos días, de los que subieron con él de Galilea a Jerusalem, los cuales son ahora testigos de él para el pueblo;


A este Jesús levantó el Dios, del cual todos nosotros somos testigos.


y matasteis al príncipe de la vida al cual Dios despertó de entre muertos, de lo cual nosotros somos testigos,


Y a unos puso Dios en la iglesia, primero apóstoles, segundo profetas, tercero doctores, después fuerzas, después dones de curaciones, socorros, gobernaciones, géneros de lenguas.


Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por dicho de dos o tres testigos se resolverá todo asunto (Deut. 19:15).


y él dio a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y doctores


y de parte de Jesu-Cristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados en su sangre;


y el atrio que está fuera del templo, déjalo fuera, y no lo midas, porque fué dado a los gentiles y hollarán la santa ciudad cuarenta y dos meses.


Estos tienen poder de cerrar el cielo para que no caiga lluvia en los días de su profecía, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y azotar la tierra con toda plaga, cuantas veces quisieren.


Y la mujer huyó al desierto donde tiene un lugar preparado por Dios para que allí la mantengan mil doscientos sesenta días.


Y fuéle dada una boca que hablaba grandes cosas y blasfemias, y fuéle dada potestad para obrar cuarenta y dos meses,


Y caí a sus pies para adorarle, y me dice: Mira que no, yo soy siervo contigo y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús. A Dios adora, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.


Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los santos, y fuéles dado juicio, y vi las almas de los qué han sido decapitados a causa del testimonio de Jesús y a causa de la palabra de Dios, y de los que no rindieron homenaje a la bestia ni a su imagen y no recibieron la marca sobre su frente y sobre su mano; y vivieron y reinaron con el Cristo, mil años.


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