Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Apocalipsis 1:9 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

9 Yo, Juan el hermano vuestro y copartícipe en la tribulación y reino y paciencia de Jesu-Cristo, estuve en la isla llamada Patmos, por la palabra de Dios y por el testimonio de Jesu-Cristo.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

9 Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Yo, Juan, soy hermano de ustedes, y su compañero en el sufrimiento, en el reino de Dios y en la paciente perseverancia a la que Jesús nos llama. Me exiliaron a la isla de Patmos por predicar la palabra de Dios y por mi testimonio acerca de Jesús.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Yo, Juan, hermano de ustedes, con quienes comparto las pruebas, el reino y la perseverancia en Jesús, me encontraba en la isla de Patmos a causa de la palabra de Dios y por haber proclamado a Jesús.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Yo, Juan, vuestro hermano, y partícipe con vosotros en la tribulación, y en el reino, y en la perseverancia en Jesús,° estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesús.°

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación, en el reino y en la constante espera de Jesús, estuve en la isla llamada Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Yo Juan, que también soy vuestro hermano y compañero en la tribulación y en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y por el testimonio de Jesucristo.

Tingnan ang kabanata Kopya




Apocalipsis 1:9
35 Mga Krus na Reperensya  

Y díceles: El cáliz mío beberéis, y en el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados, mas el sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es mío darlo: es para los a quienes está preparado por mi Padre.


Ellos le dijeron: Podemos. Jesús les dijo: El cáliz que yo bebo beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados;


Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis tribulación, mas tened buen ánimo. Yo he vencido al mundo.


Y en aquellos días levantándose en medio de los discípulos (había una muchedumbre de personas en el mismo lugar como de ciento veinte), Pedro dijo:


afirmando las almas de los discípulos, y exhortándolos a permanecer en la fe y que a través de muchas aflicciones, es menester que entremos en el reino de Dios.


si hijos, también herederos, herederos de Dios, coherederos de Cristo, si al menos padecemos con él para que también con él seamos glorificados.


Si pues lo que vemos esperamos, con paciencia lo aguardamos.


Y nuestra esperanza por vosotros es firme, sabiendo que como sois participantes de los padecimientos, así también lo sois de la consolación.


como me es justo pensar esto por todos vosotros, por teneros en el corazón, tanto en mis prisiones como en la defensa y afirmación del evangelio, siendo todos vosotros participantes de mi gracia.


sin embargo bien hicisteis contribuyendo a mi tribulación.


El Señor dirija vuestros corazones al amor de Dios y a la paciencia del Cristo.


No te avergüences, pues, del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, el preso de él; mas padece conmigo por el evangelio, según la fuerza de Dios


porque tenéis necesidad de paciencia para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.


A ancianos, pues, entre vosotros, exhorto yo que soy anciano como ellos, y testigo de los padecimientos del Cristo, y que soy también participante de la gloria que debe ser revelada,


Revelación de Jesu-Cristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos las cosas que han de venir en breve, y dio a entender por el mensaje de su ángel a su siervo Juan,


quien testificó la palabra de Dios y el testimonio de Jesu-Cristo, cuantas cosas vio.


Juan a las siete iglesias que están en Asia, gracia a vosotros y paz de parte de El que es, y que era, y que viene, y de parte de los siete espíritus que están delante de su trono,


y nos hizo reyes y sacerdotes a su Dios y Padre, a él la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.


Y cuando ellos hubieren acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará.


y ellos le vencieron a causa de la sangre del Cordero y a causa de la palabra de su testimonio, y no amaron su vida hasta la muerte (Juan 12:25).


Y fué enfurecido el dragón contra la mujer y se fué a hacer guerra con los restantes de la simiente de ella que guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesús.


Si uno lleva en cautiverio, va en cautiverio. Si uno a espada mata, es menester que a espada sea muerto (Jer. 15:2; Mat. 26:52.) Aquí está la paciencia y la fe de los santos. (1:9; 2:19; 3:10; 14:12.)


Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.


Y caí a sus pies para adorarle, y me dice: Mira que no, yo soy siervo contigo y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús. A Dios adora, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.


Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los santos, y fuéles dado juicio, y vi las almas de los qué han sido decapitados a causa del testimonio de Jesús y a causa de la palabra de Dios, y de los que no rindieron homenaje a la bestia ni a su imagen y no recibieron la marca sobre su frente y sobre su mano; y vivieron y reinaron con el Cristo, mil años.


Por que guardaste la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la probación que ha de venir sobre todo el mundo para probar los que habitan sobre la tierra.


Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados por la Palabra de Dios y por el testimonio que tenían;


Y le dije: Señor mío, tú lo sabes. Y me dijo: éstos son los que vienen de la tribulación, la grande, y lavaron sus ropas y las blanquearon en la sangre del Cordero.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas