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2 Corintios 4:4 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

4 entre los cuales el dios de este siglo cegó los pensamientos de los incrédulos para que no resplandezca la lumbre del evangelio de. la gloria del Cristo, el cual es imagen de Dios,

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Biblia Reina Valera 1960

4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Satanás, quien es el dios de este mundo, ha cegado la mente de los que no creen. Son incapaces de ver la gloriosa luz de la Buena Noticia. No entienden este mensaje acerca de la gloria de Cristo, quien es la imagen exacta de Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Se niegan a creer, porque el dios de este mundo los ha vuelto ciegos de entendimiento y no ven el resplandor del Evangelio glorioso de Cristo, que es imagen de Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 en los cuales el dios° de este mundo° cegó las mentes de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria del Mesías, quien es imagen de Dios.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 en aquellos incrédulos cuya mente obcecó el dios de este mundo, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 en los cuales el dios de este mundo cegó la mente de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

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2 Corintios 4:4
42 Mga Krus na Reperensya  

El sembrado entre los abrojos es éste que oye la palabra y los cuidados de este siglo y el engaño de la riqueza ahogan la palabra, y se hace estéril.


Y el Verbo vino a ser carne, y habitó entre nosotros, y contemplamos la gloria de él, como la gloria de unigénito de padre, lleno de gracia y de verdad (Ex. 34:6).


A Dios nadie le vio jamás (1 Juan 4:12). El unigénito hijo, que fué al seno del Padre, aquél le declaró.


Ahora hay juicio en este mundo. Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera,


Díjoles Jesús: Aun un poco de tiempo la luz está con vosotros. Andad mientras tenéis la luz para que no os sorprendan las tinieblas, y el que anda en las tinieblas no sabe a dónde va.


El ha cegado los ojos de ellos, y ha endurecido el corazón de ellos, para que no vean con los ojos y no entiendan con el corazón, y no se conviertan y no lo curaré.


y el que me contempla, contempla al que me envió.


Ya no hablaré mucho con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo, y en mí nada tiene,


Si no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían culpa; mas ahora también han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.


y de juicio porque el príncipe de este mundo está juzgado.


De nuevo, pues, Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en la obscuridad, mas tendrá la luz de la vida.


para abrir sus ojos, de suerte que se vuelvan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios, para que ellos reciban remisión de pecados y lote entre los santificados, por la fe en mí (Col. 1:2).


que el Cristo debe padecer, que primero de los muertos a resucitar, debe anunciar la luz al pueblo y a las gentes.


No, mas lo que sacrifican los gentiles lo sacrifican a demonios y no a Dios (Deut. 32:7-21). Y no quiero que vosotros os hagáis socios de los demonios.


para que no seamos explotados por Satanás, porque no ignoramos sus pensamientos.


Cuando llegué a la Troada para el evangelio de Cristo, y me fué abierta en el Señor una puerta,


Si, pues, lo que se deshace fué por gloria, mucho más lo que permanece en gloria.


mas fueron endurecidos los pensamientos de ellos, porque hasta el día de hoy el mismo velo sobre la lectura del antiguo Testamento queda, no descubierto, porque en Cristo está abolido,


Nosotros todos, con rostro descubierto, contemplando en espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, así como de parte del Señor espíritu.


Porque el Dios que dijo que de las tinieblas resplandeciese la luz, es quien resplandeció en nuestros corazones para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en persona de Jesu-Cristo.


que se dio a sí mismo por nuestros pecados, de modo que nos sacase del presente siglo malo según la voluntad de Dios y' Padre nuestro,


en los cuales en otro tiempo anduvisteis según la era de este mundo, según el príncipe de la potestad del aire, del espíritu que está ahora obrando en los hijos de la desobediencia


porque no es la lucha nuestra contra sangre y carne, sino contra los jefes, contra las autoridades, contra las potencias universales de las tinieblas, contra las fuerzas espirituales de la maldad, en los espacios celestiales.


el cual existiendo en forma de Dios no estimó por usurpación el ser igual a Dios;


el cual es imagen del Dios invisible, primogénito de toda creación,


a quienes quiso Dios hacer conocer cual es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria,


según el evangelio de la gloria del bienaventurado Dios, que me fué encomendado.


aguardando la bienaventurada esperanza y manifestación de la gloria del gran Dios, y de nuestro salvador Jesu-Cristo


el que, siendo reflejo de la gloria e imagen de la persona de él, llevando todas las cosas con la palabra de la potencia de él, habiendo hecho por sí mismo purgación de pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las. alturas,


Porque es imposible que a los que fueron una vez alumbrados, y gustaron el don celestial y fueron hechos partícipes del espíritu santo


Y tenemos más segura la palabra profética a la cual bien hacéis de prestar atención como a lámpara que alumbra en lugar obscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana c levante en vuestros corazones (Apoc. 2'-28; 22-16).


Mas el que aborrece a su hermano en las tinieblas está, y en las tinieblas anda, y no sabe adonde va, porque las tinieblas cegaron sus ojos.


Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas se van, y la luz verdadera ya luce.


Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está en el malo.


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