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1 Tesalonicenses 2:4 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

4 sino que, como hemos sido aprobados por Dios para que nos fuese confiado el evangelio, así hablamos, como agradando no a hombres, sino a Dios que prueba nuestros corazones.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

4 sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Pues hablamos como mensajeros aprobados por Dios, a quienes se les confió la Buena Noticia. Nuestro propósito es agradar a Dios, no a las personas. Solamente él examina las intenciones de nuestro corazón.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Dios mismo nos ha examinado y nos ha encargado su evangelio, y por tanto nuestra predicación procura agradar, no a los hombres, sino a Dios, que penetra los corazones.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 sino que, según hemos sido aprobados por Dios para que se nos confiara el evangelio, así hablamos; no como agradando a los hombres, sino a Dios, que examina nuestros corazones.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 sino que, por haber sido Dios el que nos ha juzgado dignos de que se nos confiara el evangelio, así lo predicamos, no buscando el aplauso, no de los hombres, sino de Dios, que examina nuestros corazones.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 sino según fuimos aprobados por Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan a los hombres, sino a Dios, el cual prueba nuestros corazones.

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1 Tesalonicenses 2:4
38 Mga Krus na Reperensya  

Dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su servidumbre para dar a tiempo la ración?


Si pues con el injusto Mamón no fuisteis fieles, lo verdadero, ¿quién os lo confiará?


Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me quieres? Fué entristecido Pedro, porque le dijo la tercera vez: ¿Me quieres? Y díjole: Señor, tú sabes todo; tú conoces que te quiero. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas.


Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el sentir del Espíritu, que según Dios intercede por los santos:


Acerca de las jóvenes no tengo mandamiento del Señor, mas doy mi parecer como tratado con misericordia por el Señor para ser fiel.


Porque si voluntariamente hago esto, tengo salario, mas si por fuerza, me está confiada comisión.


Porque no somos como los muchos que falsifican la palabra de Dios, sino como con sinceridad, sino como de Dios, delante de Dios hablamos en Cristo.


mas repudiamos los secretos de la vergüenza, no caminando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino con la manifestación de la verdad recomendándonos a nosotros mismos a toda conciencia humana delante de Dios.


Conociendo pues el temor del Señor persuadimos a los hombres, pero a Dios estamos manifestados. Espero pues que también en vuestras conciencias estamos manifestados.


De suerte que nosotros desde ahora a nadie conocemos según la carne; aunque hayamos conocido según la carne a Cristo, ahora ya no lo conocemos.


Ahora, pues ¿es a hombres o a Dios que estoy persuadiendo? ¿o buscando agradar a hombres? si todavía a hombres agradara, no sería siervo de Cristo.


mas al contrario, al ver que me ha sido confiado el evangelio de la incircuncisión como a Pedro el de la circuncisión


A mí, el menor de todos los santos, me fué dada esta gracia de anunciar a los gentiles la inescrutable riqueza del Cristo


no al ojo, como agradando a hombre sino como siervos de Cristo; haciendo de ánimo, la voluntad de Dios,


Siervos, obedeced en todo a los amos según la carne, no sirviendo al ojo, como agra dando a hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo al Señor.


¡Oh Timoteo! guarda el depósito, evitando las profanas palabrerías y controversias de la falsamente llamada ciencia,


Guarda el buen depósito por espíritu santo que habita en nosotros.


y las cosas que oíste de mí ante muchos testigos, transmítelas a hombres fieles que sean capaces de enseñar también a otros.


Manifestó en momentos propios su palabra por L


y no hay criatura impenetrable delante de él, antes todas cosas están desnudas y descubiertas a los ojos de aquel a quien hemos de dar cuenta (5:11; 1 Reyes 2:14; 2 Rey. 2:5).


Si alguno habla, que sea como palabras de Dios; si alguno sirve, que sea como por virtud que suministra Dios, para que en todo sea glorificado por Jesu-Cristo el Dios a quien es la gloria y la potencia por los siglos de los siglos. Amén.


y a sus hijos los mataré, y sabrán todas las iglesias que soy yo el que escudriño entrañas y corazones, y os daré a cada uno según sus obras (Sal. 62:12; Jer. 11:20; 18:10).


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