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1 Pedro 5:1 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

1 A ancianos, pues, entre vosotros, exhorto yo que soy anciano como ellos, y testigo de los padecimientos del Cristo, y que soy también participante de la gloria que debe ser revelada,

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Biblia Reina Valera 1960

1 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada:

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Y ahora, una palabra para ustedes los ancianos en las iglesias. También soy un anciano y testigo de los sufrimientos de Cristo. Y yo también voy a participar de su gloria cuando él sea revelado a todo el mundo. Como anciano igual que ustedes, les ruego:

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Ahora me dirijo a sus Ancianos, dado que yo también soy anciano, y testigo de los sufrimientos de Cristo, y espero ser partícipe de la gloria que ha de manifestarse.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Exhorto pues a los ancianos entre vosotros (yo anciano también con ellos y testigo de los padecimientos del Mesías, que también soy participante de la gloria que va a ser revelada):

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Así, pues, a los presbíteros que están entre vosotros los exhorto yo, presbítero como ellos, con ellos testigo de los padecimientos de Cristo y con ellos participante de la gloria que se ha de revelar:

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Exhorto a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los sufrimientos de Cristo, y también participante de la gloria que ha de ser revelada:

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1 Pedro 5:1
38 Mga Krus na Reperensya  

Vosotros sois testigos de estas cosas.


comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que fué llevado de nosotros, uno de éstos venga a ser con nosotros testigo de la resurrección de él.


mas recibiréis fuerza, al venir sobre vosotros el santo Espíritu, y me seréis testigos en Jerusalem, en toda la Judea y en Samaria y hasta lo último de la tierra.


lo que también hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.


Habiéndoles elegido por elección ancianos por cada iglesia, habiendo orado con ayunos los encomendaron al Señor en quien habían creído.


Llegados a Jerusalem fueron bien recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y anunciaron cuántas cosas hizo Dios con ellos.


Fueron pues reunidos los apóstoles y los ancianos para examinar este asunto.


A este Jesús levantó el Dios, del cual todos nosotros somos testigos.


Y desde Mileto enviando a Efeso, Pablo hizo llamar a los ancianos de la iglesia.


Mirad por vosotros mismos y por todo el rebaño en que el santo Espíritu os puso por obispos para apacentar la iglesia del Señor que se adquirió por la sangre propia.


Al día siguiente entraba Pablo con nosotros a casa de Jacobo, y todos los ancianos se presentaron;


y matasteis al príncipe de la vida al cual Dios despertó de entre muertos, de lo cual nosotros somos testigos,


Porque sabemos que si nuestra terrestre habitación en la tienda fuese destruida, tenemos de Dios un edificio, habitación no hecha de manos, eterna en los cielos,


nos animamos y preferimos más bien desalojarnos del cuerpo y habitar con el Señor.


porque sé que todo esto vendrá a parar a mi salvación por vuestra oración, y la asistencia del espíritu de Jesu-Cristo,


No reprendas a un anciano, mas exhórtalo como a padre, a más jóvenes como a hermanos,


Contra un anciano, no recibas acusación sino sobre declaración de dos o tres testigos (Deut. 19:15).


Por lo demás me está reservada la corona de la justicia que me dará el Señor en aquel día, el justo Juez, no sólo a mí, sino también a todos los que han amado su manifestación.


Para eso te dejé en Creta, para que arreglases lo que falta y establecieses en cada ciudad ancianos, como yo te mandé:


por el amor, más bien ruego, siendo tal como soy, Pablo viejo y ahora también prisionero de Jesu-Cristo;


Por tanto nosotros también, teniendo tan grande nube de testigos que nos envuelve, dejando toda carga y el pecado ambiente, con paciencia corramos la carrera, que nos es propuesta,


a los cuales fué revelado que no era para sí mismos, sino para vosotros que servían las cosas que ahora os fueron anunciadas por los que os evangelizaron con espíritu santo enviado del cielo, en las cuales ángeles desean penetrar con humildad.


para que lo probado de vuestra fe, mucho más precioso que el oro que perece, y por fuego acrisolado, os sea hallado en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesu-Cristo


al contrario en cuanto participáis de los padecimientos del Cristo, alegraos, para que también en la revelación de su gloria, os alegréis, regocijándoos.


y al ser manifestado el Sumo Pastor, conseguiréis la inmarcesible corona de la gloria.


Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no fué mostrado lo que seremos. Pero sabemos que cuando fuere manifestado, seremos semejantes a él, porque le veremos como es


El anciano a una señora elegida y a sus hijos que yo amo en verdad, y no yo sólo, sino también todos los que han conocido la verdad,


El anciano a Gayo, el amado, a quien yo amo en verdad.


Yo, Juan el hermano vuestro y copartícipe en la tribulación y reino y paciencia de Jesu-Cristo, estuve en la isla llamada Patmos, por la palabra de Dios y por el testimonio de Jesu-Cristo.


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