Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Números 19:18 - Biblia Nueva Traducción Viviente

18 Después, alguien ceremonialmente puro tomará una rama de hisopo y la mojará en el agua. Esa persona debe rociar el agua sobre la carpa, sobre todos los muebles de la carpa y sobre las personas que estaban en ella; también sobre la persona que tocó un hueso humano, o tocó a una persona que mataron o que murió de muerte natural, o tocó una tumba.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

18 y un hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará en el agua, y rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Luego un hombre puro tomará una ramita de hisopo, la sumergerá en el agua y rociará la tienda y a todos los objetos y personas que haya en ella; se hará lo mismo con el que tocó los huesos, al muerto o la tumba.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

18 Luego, un hombre limpio tomará una rama de hisopo y la mojará en el agua, y rociará la tienda, todos los utensilios y las personas que estén allí junto con aquel que haya tocado la osamenta o el cadáver o el sepulcro.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Un hombre puro tomará hisopo, lo sumergirá en el agua y rociará la tienda y todos los muebles y personas que allí se encuentren, y también al que haya tocado huesos, o a un hombre asesinado, o a un muerto cualquiera, o un sepulcro.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Y una persona limpia tomará hisopo, y lo mojará en el agua, y rociará sobre la tienda, y sobre todos los vasos, y sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro:

Tingnan ang kabanata Kopya




Números 19:18
13 Mga Krus na Reperensya  

Purifícame de mis pecados, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.


No sigas mirando mis pecados; quita la mancha de mi culpa.


Y él alarmará a muchas naciones; los reyes quedarán mudos ante él. Verán lo que no se les había contado; entenderán lo que no habían oído hablar.


»Para quitar la contaminación, pongan en un frasco parte de las cenizas de la ofrenda quemada de la purificación y echen agua fresca sobre ellas.


La persona ceremonialmente pura rociará el agua sobre los que quedaron contaminados el tercer y el séptimo día. Después, el séptimo día, las personas en proceso de purificación deben lavar sus ropas y bañarse. Entonces esa noche quedarán limpios de su contaminación.


Luego, alguien que esté ceremonialmente puro recogerá las cenizas de la novilla y las depositará fuera del campamento en un lugar ceremonialmente puro. Las conservarán allí para que la comunidad de Israel las use en el agua para la ceremonia de purificación. Esta ceremonia se realiza para quitar los pecados.


Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad.


Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.


Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado.


Imagínense cuánto más la sangre de Cristo nos purificará la conciencia de acciones pecaminosas para que adoremos al Dios viviente. Pues por el poder del Espíritu eterno, Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio perfecto por nuestros pecados.


Pues después de que Moisés había leído cada uno de los mandamientos de Dios a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y las cabras junto con agua, y roció tanto el libro de la ley de Dios como a todo el pueblo con ramas de hisopo y lana de color escarlata.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas