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Mateo 27:14 - Biblia Nueva Traducción Viviente

14 Para sorpresa del gobernador, Jesús no respondió a ninguno de esos cargos.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

14 Pero Jesús no le respondió ni una palabra; de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

14 Pero Jesús no dijo ni una palabra, de modo que el gobernador se sorprendió mucho.

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La Biblia Textual 3a Edicion

14 Pero° no le respondió ni una palabra, hasta el punto que el procurador se asombró en gran manera.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 Pero él no contestó ni una sola palabra a nada, de forma que el procurador estaba muy extrañado.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Y Él no le respondió ni una palabra; de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

14 Y como Jesús no respondió nada, el gobernador se quedó muy asombrado.

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Mateo 27:14
10 Mga Krus na Reperensya  

Mi vida es un ejemplo para muchos, porque tú has sido mi fuerza y protección.


Yo y los hijos que el Señor me ha dado servimos como señales y advertencias a Israel de parte del Señor de los Ejércitos Celestiales, quien habita en su templo en el monte Sion.


»”Escúchenme, oh Jesúa, sumo sacerdote, y ustedes los demás sacerdotes. Ustedes son símbolos de lo que está por venir. Pronto traeré a mi siervo llamado el Retoño.


Pero Jesús guardó silencio. Entonces el sumo sacerdote le dijo: —Te exijo, en el nombre del Dios viviente, que nos digas si eres el Mesías, el Hijo de Dios.


Entonces, cuando los principales sacerdotes y los ancianos presentaron sus acusaciones contra él, Jesús guardó silencio.


—¿No oyes todas las acusaciones que presentan en tu contra? —le preguntó Pilato.


Entonces, para sorpresa de Pilato, Jesús no dijo nada.


Herodes le hizo una pregunta tras otra, pero Jesús se negó a contestar.


Llevó a Jesús de nuevo a la residencia oficial y le preguntó: «¿De dónde eres?». Pero Jesús no le dio ninguna respuesta.


A veces pienso que a nosotros, los apóstoles, Dios nos puso en exhibición como prisioneros de guerra al final del desfile del vencedor, condenados a muerte. Nos hemos convertido en un espectáculo para el mundo entero, tanto para la gente como para los ángeles.


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