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Levítico 1:1 - Biblia Nueva Traducción Viviente

1 El Señor llamó a Moisés desde el tabernáculo y le dijo:

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

1 Llamó Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo:

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Yavé llamó a Moisés y le habló así, desde la Tienda de las Citas divinas: 'Esto tienes que decir a los hijos de Israel:'

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Y llamando YHVH a Moisés, le habló desde la Tienda de Reunión, diciendo:

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Yahveh llamó a Moisés y le habló así desde la tienda del encuentro:

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Y Jehová llamó a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de la congregación, diciendo:

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Dios llamó a Moisés desde el santuario y le ordenó

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Levítico 1:1
19 Mga Krus na Reperensya  

Presentó una ofrenda quemada y una ofrenda de grano, derramó una ofrenda líquida y roció sobre el altar la sangre de ofrendas de paz.


El pueblo llevó al Señor setenta toros, cien carneros y doscientos corderos para las ofrendas quemadas.


Entonces Moisés subió al monte para presentarse delante de Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le dijo: «Comunica estas instrucciones a la familia de Jacob; anúncialas a los descendientes de Israel:


Luego el Señor le dijo a Moisés: «Sube al monte para encontrarte conmigo. Espera allí, y te daré las tablas de piedra en las que he escrito las instrucciones y los mandatos para que puedas enseñar al pueblo».


Allí me encontraré contigo y te hablaré desde encima de la tapa de la expiación, entre los querubines de oro que están suspendidos sobre el arca del pacto. Desde allí te daré mis mandatos para el pueblo de Israel.


»Estas ofrendas quemadas deberás presentarlas cada día, de generación en generación. Ofrécelas en presencia del Señor, a la entrada del tabernáculo; allí me encontraré contigo y te hablaré.


Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba para observar mejor, Dios lo llamó desde el medio de la zarza: —¡Moisés! ¡Moisés! —Aquí estoy —respondió él.


Moisés tenía la costumbre de armar la carpa de reunión a cierta distancia del campamento y toda persona que quería hacer alguna petición al Señor iba a la carpa de reunión que estaba fuera del campamento.


Por fin el tabernáculo quedó terminado. Los israelitas hicieron todo tal como el Señor le había ordenado a Moisés


y ubicó el altar de las ofrendas quemadas cerca de la entrada del tabernáculo. Entonces presentó una ofrenda quemada y una ofrenda de grano sobre el altar, tal como el Señor le había ordenado.


El Señor le dio esas instrucciones a Moisés en el monte Sinaí cuando les ordenó a los israelitas que presentaran sus ofrendas al Señor en el desierto de Sinaí.


Luego presentó la ofrenda quemada y la sacrificó en la forma establecida.


Un año después de la salida de Israel de Egipto, el Señor le habló a Moisés en el tabernáculo en el desierto de Sinaí. El primer día del segundo mes de ese año le dijo:


Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada,


Cada vez que Moisés entraba en el tabernáculo para hablar con el Señor, Moisés oía la voz que le hablaba de entre los dos querubines que estaban sobre la tapa del arca —el lugar de la expiación— que está sobre el arca del pacto. Desde ahí el Señor le hablaba a Moisés.


Pues la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor inagotable de Dios y su fidelidad vinieron por medio de Jesucristo.


Edifica el altar con esas piedras sin labrar y úsalo para presentar ofrendas quemadas al Señor tu Dios.


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