Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Hechos 26:14 - Biblia Nueva Traducción Viviente

14 Todos caímos al suelo y escuché una voz que me decía en arameo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Es inútil que luches contra mi voluntad”.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

14 Todos caímos al suelo y yo oí una voz que me decía en hebreo: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? En vano pataleas contra el aguijón.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

14 Y al caer todos nosotros por tierra, oí una voz que me decía en lengua hebrea: ¡Saulo, Saulo! ¿por qué me persigues? ¡Dura cosa te es dar coces contra el aguijón!

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 Caímos a tierra todos, y oí una voz que me decía en dialecto hebreo: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Duro es para ti dar coces contra el aguijón'.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra los aguijones.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

14 Todos caímos al suelo. Luego oí una voz que venía del cielo, y que me dijo en arameo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? ¡Solo los tontos pelean contra mí!”

Tingnan ang kabanata Kopya




Hechos 26:14
11 Mga Krus na Reperensya  

Una persona de buen juicio es respetada; una persona traicionera va directo a la destrucción.


Haré que Jerusalén sea como una bebida embriagante que causa que las naciones vecinas se tambaleen cuando envíen a sus ejércitos para sitiar a Jerusalén y a Judá.


Después de un período de gloria, el Señor de los Ejércitos Celestiales me envió contra las naciones que los saquearon a ustedes. Pues él dijo: «Cualquiera que te dañe, daña a mi más preciada posesión.


El comandante estuvo de acuerdo, entonces Pablo se puso de pie en las escaleras e hizo señas para pedir silencio. Pronto un gran silencio envolvió a la multitud, y Pablo se dirigió a la gente en su propia lengua, en arameo.


Cuando lo oyeron hablar en el idioma de ellos, el silencio fue aún mayor.


Cerca del mediodía, su majestad, mientras iba de camino, una luz del cielo, más intensa que el sol, brilló sobre mí y mis compañeros.


»“¿Quién eres, señor?”, pregunté. »Y el Señor contestó: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues.


Los hombres que estaban con Saulo se quedaron mudos, porque oían el sonido de una voz, ¡pero no veían a nadie!


¿Qué? ¿Acaso nos atreveremos a despertar los celos del Señor? ¿Piensan que somos más fuertes que él?


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas