Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Daniel 4:22 - Biblia Nueva Traducción Viviente

22 Ese árbol es usted, su majestad. Pues usted ha crecido y se ha hecho fuerte y poderoso; su esplendor llega hasta el cielo y su gobierno hasta los confines de la tierra.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

22 tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Te expulsarán de entre los hombres y vivirás con los animales salvajes, comerás pasto como el buey y te mojará el rocío del cielo. Pasarán siete años sobre ti hasta que reconozcas que el Altísimo es dueño de las realezas humanas y da el poder a quien quiere.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

22 eres tú mismo, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues tu grandeza creció hasta llegar hasta los cielos, y tu dominio hasta los confines de la tierra.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 'Te expulsarán de entre los hombres, y con las bestias del campo tendrás tu morada; de hierba, como los bueyes, te alimentarás y del rocío del cielo serás empapado; siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que sepas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres y lo da a quien le place.'

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 eres tú mismo, oh rey, que creciste, y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza, y ha llegado hasta el cielo, y tu señorío hasta el cabo de la tierra.

Tingnan ang kabanata Kopya




Daniel 4:22
18 Mga Krus na Reperensya  

Entonces dijeron: «Vamos, construyamos una gran ciudad para nosotros con una torre que llegue hasta el cielo. Eso nos hará famosos y evitará que nos dispersemos por todo el mundo».


Mientras dormía, soñó con una escalera que se extendía desde la tierra hasta el cielo, y vio a los ángeles de Dios que subían y bajaban por ella.


Entonces Natán le dijo a David: —¡Tú eres ese hombre! El Señor, Dios de Israel, dice: “Yo te ungí rey de Israel y te libré del poder de Saúl.


Ahora bien, un profeta del Señor llamado Obed estaba allí en Samaria cuando el ejército de Israel volvía. Salió a su encuentro y dijo: «El Señor, Dios de sus antepasados, estaba enojado con Judá y por eso les permitió derrotarlos; pero ustedes se han excedido, los han matado sin compasión y todo el cielo está perturbado.


Pues tu amor inagotable es más alto que los cielos; tu fidelidad alcanza las nubes.


Tu amor inagotable, oh Señor, es tan inmenso como los cielos; tu fidelidad sobrepasa las nubes.


‘Yo hice la tierra, la gente y cada animal con mi gran fuerza y brazo poderoso. Estas cosas me pertenecen y puedo dárselas a quien yo quiera.


Diles de parte del Señor Soberano: »“Un águila grande con alas anchas y plumas largas, cubierta de plumaje de varios colores, llegó al Líbano. Agarró la copa de un cedro


Él controla el curso de los sucesos del mundo; él quita reyes y pone otros reyes. Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos.


El árbol creció muy alto y se hizo fuerte y se elevó hacia los cielos para que todo el mundo lo viera.


Sus hojas eran verdes y nuevas, y tenía abundancia de fruta para que todos comieran. Los animales salvajes vivían bajo su sombra y las aves anidaban en sus ramas.


Doce meses más tarde, el rey caminaba sobre la terraza del palacio real en Babilonia


»Cuando recobré la razón, también recuperé mi honra, mi gloria y mi reino. Mis asesores y nobles me buscaron y fui restituido como cabeza de mi reino, con mayor honra que antes.


Juan venía diciendo a Herodes: «Es contra la ley de Dios que te cases con ella».


Pues sus pecados se han amontonado hasta el cielo, y Dios se acuerda de sus maldades.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas