14 (15) Arrojó sus relámpagos como si disparara flechas; ¡dispersó a sus enemigos, y los hizo salir corriendo!
Daniel 5:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por eso el rey se preocupó mucho, y se asustó aún más. También sus invitados estaban muy confundidos. Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Entonces el rey Belsasar se turbó sobremanera, y palideció, y sus príncipes estaban perplejos. Biblia Nueva Traducción Viviente Así que el rey se asustó aún más y se puso pálido. Sus nobles también estaban perturbados. Biblia Católica (Latinoamericana) El rey Belsasar se espantó más aún, estaba ya sin colores y sus altos funcionarios estaban muy asustados. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces el rey Belsasar se turbó sobremanera, y palideció, y sus príncipes estaban perplejos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces el rey Baltasar se horrorizó, se le mudó el color del rostro y sus magnates quedaron consternados. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces el rey Belsasar se turbó en gran manera, y se le demudó su semblante y sus príncipes quedaron atónitos. |
14 (15) Arrojó sus relámpagos como si disparara flechas; ¡dispersó a sus enemigos, y los hizo salir corriendo!
6 (7) Tú los llenaste de miedo. Como heridos de muerte, se retorcían de dolor.
¿Por qué están pálidos los hombres? ¡Los veo retorcerse de dolor, como si fueran a tener un hijo! ¡Pregunten, y todos les dirán que los hombres no dan a luz!
El pueblo respondió: «Nos ha llegado la noticia, y tenemos mucho miedo; es tanto nuestro sufrimiento que parecemos una mujer a punto de tener un hijo.
En cierta ocasión, Nabucodonosor tuvo unos sueños muy extraños, y se quedó tan inquieto que ya ni dormir podía. Entonces mandó llamar a todos los sabios y adivinos que había en su reino, pues quería que le dijeran qué significado tenían sus sueños. Cuando esto sucedió, Nabucodonosor llevaba dos años de ser rey. Los sabios y adivinos se presentaron ante el rey,
El rey Herodes y todos los habitantes de Jerusalén se pusieron muy nerviosos cuando oyeron hablar de esto.
Entonces todos los reyes de la tierra, y toda la gente importante, intentaron esconderse en las cuevas y entre las rocas de las montañas. Lo mismo hicieron los comandantes de los ejércitos, los ricos, los poderosos, los esclavos y los que eran libres.