Sin embargo, para que no los ofendamos, ve al mar y lanza un anzuelo, y el primer pez que salga, tómalo, ábrele la boca y hallarás un estatero;° tómalo y dáselo por mí y por ti.
2 Corintios 6:3 - La Biblia Textual 3a Edicion no dando en nada ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado; Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado; Biblia Nueva Traducción Viviente Vivimos de tal manera que nadie tropezará a causa de nosotros, y nadie encontrará ninguna falta en nuestro ministerio. Biblia Católica (Latinoamericana) Nos preocupamos en toda circunstancia de no dar a otro ningún pretexto para criticar nuestra misión;' Biblia Serafín de Ausejo 1975 No damos en nada motivo de tropiezo a nadie, para que no sea censurado este ministerio nuestro. Biblia Reina Valera Gómez (2023) No dando a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que el ministerio no sea vituperado; Biblia Traducción en Lenguaje Actual No queremos que nadie critique nuestro trabajo. Por eso tratamos de no dar mal ejemplo. |
Sin embargo, para que no los ofendamos, ve al mar y lanza un anzuelo, y el primer pez que salga, tómalo, ábrele la boca y hallarás un estatero;° tómalo y dáselo por mí y por ti.
Pero cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de asno,° y lo hundieran en lo profundo del mar.
Y no sólo este negocio corre riesgo de caer en descrédito para nosotros, sino también de que sea estimado en nada el templo de la gran diosa Artemisa, e incluso que esté a punto de ser despojada de su majestad aquélla a quien adora toda el Asia y la humanidad.
Así que, ya no nos juzguemos más unos a otros, al contrario, proponeos más bien no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.
Si otros participan de este derecho sobre vosotros,° ¿cuánto más nosotros? Pero no hacemos uso de este derecho, sino que lo soportamos todo, para no poner ningún obstáculo al evangelio del Mesías.
Me hice débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me hice de todo, para, de alguna manera, salvar a algunos.
Porque nuestra gloria es ésta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos condujimos en el mundo, y mucho más hacia vosotros.
Previniendo esto: que nadie° nos desacredite por esta generosa cantidad provista por nosotros;