porque donde está tu tesoro allí estará también tu corazón (Le. 12:34).
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón.
Pues donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón.
porque donde está tu tesoro, allí° estará también tu corazón.
porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón.
¡Cría de víboras! ¿cómo podéis hablar buenas cosas, sien do malos?
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si, pues, tu ojo fuere sano, todo tu cuerpo será luminoso:
porque donde está el tesoro de vosotros, allí también estará vuestro corazón.
No hay para ti parte, ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.
no mirando nosotros las cosas que se ven sino las que no se ven, porque las que se ven son temporales mas las que no se ven son eternas
yo Pablo firmé con mi mano, yo devolveré, por no decirte que te debes a ti mismo a mí.
gracia a vosotros y paz de parte de Dios Padre nuestro y del Señor Jesu-Cristo.
Mirad, hermanos, que no haya en alguno de vosotros corazón malo de incredulidad al apartarse del Dios viviente,