No me he sentado con hombres falsos, Ni ando con hipócritas.
No me he sentado con hombres hipócritas, Ni entré con los que andan simuladamente.
No paso tiempo con mentirosos ni ando con hipócritas.
Con hombres tramposos no me siento ni me meto con los hipócritas.
Con los hombres falaces no me paro ni me acerco a tratar con el fingido;
No me he sentado con hombres falsos; ni entraré con los hipócritas.
No me junto con gente tramposa ni ando con gente mala y perversa. ¡No soporto cerca de mí a gente que no es sincera!
Si he andado con falsía, Y mi pie se apresuró al engaño,
¡Cuán bienaventurado es el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni se detuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado!
El corazón perverso se alejará de mí, No reconoceré al malo,
Apartaos de mí, perversos, Para que pueda atesorar los mandamientos de mi Dios.
Soy compañero de todos los que te temen, Y de los que observan tus preceptos.
El que labra su tierra, se saciará de pan, Pero el que persigue lo vano carece de entendimiento.
Quien con sabios anda, sabio será, Pero el que se allega a necios, se echa a perder.
¡Dejad las simplezas y vivid, Y andad por el camino de la inteligencia!
No me senté a disfrutar con los que se divertían, Forzado por tu mano me he sentado solitario, Porque me llenaste de indignación.
No os dejéis engañar; las malas compañías corrompen las buenas costumbres.
Por tanto, Salid de en medio de ellos, y separaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,°