Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales, diciendo: Al atardecer comeréis carne, y por la mañana os hartaréis de pan. Entonces sabréis que Yo soy YHVH, vuestro Dios.
Mateo 14:20 - La Biblia Textual 3a Edicion Y comieron todos y se saciaron, y de lo sobrante de los trozos, recogieron doce cestos° llenos. Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Biblia Nueva Traducción Viviente Todos comieron cuanto quisieron, y después los discípulos juntaron doce canastas con lo que sobró. Biblia Católica (Latinoamericana) Todos comieron y se saciaron, y se recogieron los pedazos que sobraron: ¡doce canastos llenos! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Todos comieron hasta quedar saciados y recogieron, de los pedazos sobrantes, doce canastos llenos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y comieron todos, y se saciaron, y de los pedazos que sobraron, alzaron doce canastos llenos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Todos comieron hasta quedar satisfechos. Y cuando los discípulos recogieron los pedazos que sobraron, llenaron doce canastas. |
Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales, diciendo: Al atardecer comeréis carne, y por la mañana os hartaréis de pan. Entonces sabréis que Yo soy YHVH, vuestro Dios.
Y dijo Moisés: Cuando YHVH os dé por la tarde carne para comer, y por la mañana pan hasta saciaros, será porque YHVH habrá oído vuestras murmuraciones que habéis murmurado contra Él, porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra YHVH.
El justo come y sacia su apetito, Pero el vientre de los impíos padece escasez.
Cuando Yo os quebrante la vara° del pan, diez mujeres cocerán vuestro pan en un solo horno, y os devolverán vuestro pan por peso, y comeréis, pero no os saciaréis.
Sembráis mucho y recogéis poco; coméis y no os saciáis; bebéis, pero no a plenitud; os arropáis, pero no entráis en calor; y el asalariado echa su jornal en saco roto.
Y los que comieron,° aparte de las mujeres y los niños, eran como cinco mil varones.
Le dicen los° discípulos: ¿De dónde hemos de conseguir aquí en un despoblado tantos panes como para saciar a tan gran muchedumbre?
Bienaventurados los que tienen hambre y sed° de justicia, porque ellos serán saciados.
Y todos comieron y se saciaron, y de lo que había sobrado se recogieron doce cestos de trozos.
Le respondió Felipe: Doscientos denarios de panes no bastarían para que cada uno tome un poco.