Jeremías 32:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual20 »Todos saben de los milagros que hiciste en Egipto, y de los que sigues haciendo en todo el mundo. Lihat babnyaLebih banyak versiBiblia Reina Valera 196020 Tú hiciste señales y portentos en tierra de Egipto hasta este día, y en Israel, y entre los hombres; y te has hecho nombre, como se ve en el día de hoy. Lihat babnyaBiblia Nueva Traducción Viviente20 Realizaste señales milagrosas y maravillas en la tierra de Egipto, ¡cosas que se recuerdan hasta el día de hoy! Y sigues haciendo grandes milagros en Israel y en todo el mundo. Así has hecho que tu nombre sea famoso hasta el día de hoy. Lihat babnyaBiblia Católica (Latinoamericana)20 Tú que realizaste maravillas y prodigios, primero en Egipto y luego en Israel y en la humanidad entera hasta hoy, te has hecho famoso con todo eso, como se puede ver actualmente. Lihat babnyaLa Biblia Textual 3a Edicion20 Tú hiciste señales y portentos en Egipto, notorios° hasta hoy, en Israel y entre todos los hombres; y te has hecho renombre, como hoy se ve.° Lihat babnyaBiblia Serafín de Ausejo 197520 Tú hiciste señales y portentos en el país de Egipto hasta hoy, como en Israel y en la humanidad, y te has hecho un nombre, como sucede hoy; Lihat babnyaBiblia Reina Valera Gómez (2023)20 que pusiste señales y portentos en tierra de Egipto hasta este día, y en Israel, y entre los hombres; y te has hecho nombre cual es este día; Lihat babnya |
Él no les hará caso, ni los dejará salir, porque yo haré que se ponga terco. Pero serán tantas las señales terribles y asombrosas que haré en Egipto, que él los dejará ir. Descargaré sobre los egipcios todo mi poder, y los castigaré; ¡así le haré justicia a mi pueblo Israel, y lo sacaré de Egipto como un ejército! ¡Esos egipcios van a saber que yo soy el Dios de Israel!
”Dios nuestro, en el pasado tú nos diste muestras de tu gran poder. Tú sacaste de Egipto a tu pueblo, y desde entonces te hiciste muy famoso. Además, sabemos que eres muy bondadoso. Es verdad que hemos pecado y que hemos hecho lo malo, pero te rogamos que ya no te enojes contra Jerusalén. Todos los pueblos vecinos se burlan de ella y de tu pueblo. De eso tenemos la culpa nosotros y nuestros padres. Lo reconocemos. ¡Pero recuerda que Jerusalén es tu ciudad, y que está en tu monte santo!