Biblia Todo Logo
Διαδικτυακή Βίβλος
- Διαφημίσεις -





Juan 2:24 - Biblia Version Moderna (1929)

24 Pero Jesús no se fiaba de ellos; porque conocía a todos,

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο


Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos,

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Nueva Traducción Viviente

24 pero Jesús no confiaba en ellos porque conocía todo acerca de las personas.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Católica (Latinoamericana)

24 y no necesitaba pruebas sobre nadie,

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

La Biblia Textual 3a Edicion

24 Pero Jesús mismo no se confiaba a ellos, porque Él conocía a todos,

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

24 Pero Jesús no se confiaba a ellos, porque él conocía a todos

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο




Juan 2:24
21 Σταυροειδείς Αναφορές  

oye tú en el cielo, asiento permanente de tu morada, y perdona, y haz lo que convenga, y retorna a cada cual conforme a todos sus caminos, (cuyo corazón tú lo conoces; porque tú, tú solo conoces el corazón de todos los hijos de los hombres);


Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre, y sírvele con sincero corazón, y con espíritu voluntario; porque Jehová escudriña todos los corazones, y entiende todas las imaginaciones de los pensamientos: ¡si le buscares, será hallado de ti; mas si le dejares, él te desechará para siempre!


Yo sabía también, Dios mío, que tú pruebas los corazones, y te complaces en la rectitud: yo pues en la rectitud de mi corazón te he ofrecido voluntariamente todo esto; y ahora veo con regocijo a tu pueblo, los que se hallan aquí, ofrecerte espontáneamente sus dones.


Engañoso es el corazón más que a todas las cosas y es desesperadamente malo; ¿quién podrá conocerlo?


Mas Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo:  ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?


Y luego, conociendo Jesús en su espíritu que discurrían entre sí de esta manera, les dice: ¿Por qué discurrís tales cosas en vuestros corazones?


y le trajo a Jesús. Jesús le miró, y dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; serás llamado Cefas (que se traduce Pedro).


Ahora conocemos que tú sabes todas las cosas, y no has menester que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de con Dios.


Le dice por tercera vez: ¿Simón, hijo de Jonás, me quieres? Contristóse Pedro de que le hubiera dicho la tercera vez: ¿Me quieres? y le dijo: ¡Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que yo te quiero! Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas.


Dícele Jesús: Anda, llama a tu marido, y ven acá.


Mas yo os conozco, y sé que no tenéis el amor de Dios en vosotros.


Jesús, pues, percibiendo que estaban a punto de venir y tomarle por fuerza, para hacerle rey, partió otra vez a la montaña, él solo.


Mas hay algunos de vosotros que no creen. Pues desde el principio sabía Jesús quiénes eran los que no creían, y quién era aquel que le había de entregar.


Y haciendo oración, dijeron: Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, manifiesta cuál de estos dos has elegido tú,


Y Dios, que conoce el corazón, les dió testimonio, dándoles a ellos el Espíritu Santo del mismo modo que a nosotros;


Sucederá pues, cuando le hubieren alcanzado muchos males y angustias, que este cántico responderá como testigo en su misma cara, porque no será olvidado de la boca de su descendencia. Porque yo conozco su pensamiento que va tramando hoy, antes que le haya introducido en la tierra que le tengo jurada.


Y no hay criatura alguna que no esté manifiesta delante de la presencia de él; sino antes, todas las cosas están desnudas y patentes a los ojos de aquel con quien tenemos que ver.


Y mataré a sus hijos de peste; y conocerán todas las iglesias que yo soy Aquel que escudriña los íntimos pensamientos y los corazones; y daré a cada uno de vosotros conforme a vuestras obras.


Más Jehová dijo a Samuel: No mires a su buen parecer, ni a lo elevado de su estatura; porque le he rechazado: porque no lo que mira el hombre es lo importante; porque el hombre mira a los ojos, mas Jehová mira al corazón.


Ακολουθησε μας:

Διαφημίσεις


Διαφημίσεις