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Jeremías 31:30 - Biblia Version Moderna (1929)

30 Antes bien, cada uno morirá por su propia iniquidad; y todo aquel que come el agraz, él mismo sufrirá la dentera.

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Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

30 sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

30 Cada persona morirá por sus propios pecados, los que coman las uvas agrias serán los que tengan la boca fruncida.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

30 sino que cada uno morirá por su propio pecado. El que coma uvas agrias sufrirá dentera.

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La Biblia Textual 3a Edicion

30 sino que cada cual morirá por su propia maldad. Los dientes de todo hombre que coma las uvas agrias, tendrán la dentera.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

30 Sino que cada cual morirá por su culpa; todo aquel que coma agraces sufrirá en sus dientes la dentera.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

30 Sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.

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Jeremías 31:30
14 Σταυροειδείς Αναφορές  

Pero a los hijos de los homicidas no los hizo morir; conforme a lo escrito en el Libro de la Ley de Moisés, donde mandó Jehová, diciendo: No han de morir los padres por los hijos, ni los hijos han de morir por los padres; sino que cada cual morirá por su propio pecado.


¡Vean sus propios ojos su calamidad, y de la ira del Omnipotente beba él mismo!


¡Ay del malo! pues mal le irá; porque la recompensa de lo que han hecho sus manos le será dada!


El alma que pecare, ésa es la que morirá: el hijo no llevará la iniquidad del padre, ni el padre llevará la iniquidad del hijo; la justicia del justo estará sobre él, y la maldad del malo sobre él estará.


He aquí que todas las almas son mías: coma el alma del padre, así también el alma del hijo; mías son todas; y el alma que pecare, ésa es la que morirá.


Entonces entró en mí el Espíritu, y me hizo estar sobre mis pies, y habló conmigo, y me dijo: ¡Véte, enciérrate dentro de tu casa!


Cuando yo dijere al justo: ¡Ciertamente vivirás! si él confiare en su justicia para cometer maldad, ninguna de sus justicias será tenida en memoria; sino que en su iniquidad que ha cometido, en ella morirá.


Cuando tomare el justo de su justicia, y cometiere iniquidad, morirá por ella:


Cuando yo digo al inicuo: ¡Oh hombre inicuo, ciertamente morirás! si tú no hablas para amonestar al inicuo de su camino, él, siendo inicuo, en su iniquidad morirá; mas su sangre yo la demandaré de tu mano.


porque cada cual cargará con su propia responsabilidad.


¶No han de morir los padres por los hijos, ni los hijos han de morir por los padres, sino que cada hombre morirá por su propio pecado.


Entonces la concupiscencia, habiendo concebido, pare el pecado; y el pecado cuando ha llegado a su colmo, da a luz la muerte.


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