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Isaías 47:1 - Biblia Version Moderna (1929)

1 ¡DESCIENDE, y siéntate en el polvo, oh virgen, hija de Babilonia! ¡siéntate en tierra, sin trono, oh hija de los Caldeos! porque no volverán más a llamarte tierna y delicada.

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Biblia Reina Valera 1960

1 Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 »Desciende, hija virgen de Babilonia, y siéntate en el polvo porque han terminado tus días de estar sentada en el trono. Oh hija de Babilonia, nunca volverás a ser la encantadora princesa, tierna y delicada.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 ¡Baja y siéntate en el suelo, virgen hija de Babel! No más trono: Siéntate en la tierra, hija de los caldeos. Ya no te llamarán más delicada y tierna.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 ¡Baja, siéntate en el polvo, oh virgen hija de Babilonia! ¡Siéntate en el suelo, sin trono, Oh hija de los caldeos! Nunca más volverás a ser llamada tierna y delicada.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Baja, siéntate en el polvo, virgen, hija de Babel; siéntate en el suelo, sin trono, hija de los caldeos; que ya no te llamarán la mimada, la delicada.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Desciende y siéntate en el polvo, oh virgen, hija de Babilonia, siéntate en la tierra; no hay trono, oh hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada.

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Isaías 47:1
36 Σταυροειδείς Αναφορές  

y sentáronse con él en tierra siete días y siete noches, sin hablarle palabra; pues veían que era muy grande su dolor.


Y tomó Job un tiesto de olla para raerse con él  la podredumbre, sentado en medio de ceniza.


¡Oh hija de Babilonia, que has de ser desolada, dichoso aquel que te diere el pago de lo que hiciste con nosotros!


Porque salvarás al pueblo humilde; pero abatirás a los ojos altivos.


Has empañado su gloria; y has echado por tierra su trono.


CARGA de Babilonia, que vió Isaías hijo de Amoz.


Por tanto haré temblar los cielos, y se moverá la tierra de su lugar, en la indignación de Jehová de los Ejércitos, y en el día de su ira ardiente.


PORQUE se apiadará Jehová de Jacob, y escogerá otra vez a Israel; y los hará descansar en su misma tierra: y el extranjero será unido con ellos; pues que los tales serán adjuntos a la casa de Jacob.


CARGA del desierto de la mar: Como se lanzan los huracanes en el sur, así del desierto viene el enemigo, de una tierra terrible:


Y él ha dicho: ¡No te vanagloriarás ya más, oh violada virgen, hija de Sidón! ¡Levántate, pasa hasta Kitim! mas ni aun allí tendrás reposo.


Porque él ha abatido a los que habitan en las alturas, la ciudad enaltecida: ¡la humillará, la humillará hasta la tierra, la derribará hasta el mismo polvo!


Y las puertas de Sión se lamentarán, y se vestirán de luto; ¡y ella, desolada, se sentará en tierra!


éste es el oráculo que ha pronunciado Jehová acerca de él: ¡La virgen, hija de Sión, te desprecia, te escarnece! ¡tras de ti menea su cabeza la hija de Jerusalem!


¡Sacúdete del polvo, ponte en pie! ¡siéntate sobre tu trono, oh Jerusalem! ¡Suéltate las ataduras de tu cuello, oh cautiva hija de Sión!


Di al rey y a la reina madre: ¡Humillaos, sentaos en tierra! porque han descendido vuestras tocas, la corona de vuestra gloria.


¡Sube a Galaad y toma para ti bálsamo, oh virgen hija de Egipto! ¡Pero en vano te multiplicas los medicamentos; no hay curación para ti!


Desciende de tu gloria, y siéntate sedienta, oh hija, habitadora de Dibón; porque el despojador de Moab ha subido contra ti; ha destruído tus fortalezas.


EL oráculo que habló Jehová acerca de Babilonia y la tierra de los Caldeos, por conducto del profeta Jeremías:


empuñan el arco y el venablo; crueles son, y no usan de misericordia; su voz resuena como la mar; y sobre caballos vienen montados; cada cual aparejado como hombre de guerra, contra ti, oh hija de Babilonia!


ASÍ dice Jehová: He aquí que voy a levantar contra Babilonia y contra los que moran en medio de mis contrarios, un viento destructor;


Porque así dice Jehová de los Ejércitos, el Dios de Israel: La hija de Babilonia es como una era al tiempo de trillar; de aquí a poco, llegará para ella el tiempo de la siega.


Avergonzados estamos, por que hemos escuchado nuestra afrenta; la confusión ha cubierto nuestro rostro; porque entraron los extraños en los santuarios de la Casa de Jehová.


YOD.-  Se sientan en tierra y guardan silencio los ancianos de la hija de Sión; echan polvo sobre sus cabezas; se ciñen de saco: las vírgenes de Jerusalem tienen abatidas las cabezas hasta la tierra.


SHIN.- Muchachos y ancianos están tendidos por tierra en las calles; mis doncellas y mis mancebos han caído a espada: los has muerto en el día de tu ira; has degollado, sin tener piedad.


HE.- Los que se alimentaban de manjares delicados, pereciendo están por la calles; los que se criaban en escarlata, se abrazan con los estercoleros.


Entonces descenderán de sus tronos todos los príncipes de la mar, y se quitarán sus mantos, y se desnudarán sus ropas bordadas, y se vestirán de estremecimiento: se sentarán en tierra y temblarán a cada momento, y se asombrarán a causa de ti.


Se te ha engreído el corazón a causa de tu hermosura; has corrompido tu sabiduría con motivo de tu esplendor: por eso, te echo a tierra; te pongo delante de reyes, para que te miren.


Y llegó la noticia al rey de Nínive; el cual se levantó de su trono, y quitando de sobre sí su vestidura real, se vistió de saco, y sentóse en ceniza.


y trastornaré el trono de los reinos, y destruiré la potencia de los reinos de las naciones, y volcaré los carros de guerra y los que van en ellos; y caerán los caballos y sus jinetes, cada uno bajo la espada de su hermano.


¡Ah Sión! ¡escápate, tú que habitas con la hija de Babilonia!


Cuanto se ha glorificado, y vivido en delicias, tanto dadle de tormento y de llanto; porque ella dice en su corazón: Estoy sentada reina, y no soy viuda, ni nunca veré el duelo.


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