Biblia Todo Logo
Διαδικτυακή Βίβλος
- Διαφημίσεις -





Hageo 2:17 - Biblia Version Moderna (1929)

17 Os herí de tizón y de añublo y de pedrisco, en todas las labores de vuestras manos; pero ninguno de entre vosotros se convirtió a mí, dice Jehová.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο


Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

17 Os herí con viento solano, con tizoncillo y con granizo en toda obra de vuestras manos; mas no os convertisteis a mí, dice Jehová.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Yo envié plaga, moho y granizo para destruir todo aquello por lo que hicieron tanto esfuerzo para producir. Aun así, rehusaban regresar a mí, dice el Señor.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Yo eché a perder todo el trabajo de ustedes con el tizón, el pulgón y el granizo. Pero ninguno de ustedes se volvía a mí, dice Yavé.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

La Biblia Textual 3a Edicion

17 Os herí con viento abrasador, añublo y granizo en toda obra de vuestras manos, pero ninguno de vosotros se volvió a mí, dice YHVH.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Yo destruía con añublo, tizón y granizo todo el trabajo de vuestras manos, y no estaba con vosotros -oráculo de Yahveh-.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Os herí con viento solano, y con tizoncillo, y con granizo en toda obra de vuestras manos; mas no os convertisteis a mí, dice Jehová.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο




Hageo 2:17
32 Σταυροειδείς Αναφορές  

Y ellos no sabían que les escuchaba José; porque había intérprete entre ellos.


Mas al abrir uno de ellos su saco para dar un pienso a su asno en la posada, vió su dinero; porque, he aquí, estaba en la boca de su costal.


Y era José el gobernador de la tierra; era él quien vendía el grano a todo el pueblo de la tierra. Vinieron pues los hermanos de José, y se le postraron rostro a tierra.


¶Cualquiera hambre que hubiere en la tierra, cualquier peste que hubiere; o cuando hubiere tizón, añublo, langosta u oruga; o cuando los tuvieren sitiados sus enemigos en las ciudades de su tierra; cualquiera plaga, cualquiera enfermedad que hubiere;


Pero en el tiempo de su mayor apuro se portó más y más traidoramente contra Jehová este mismo rey Acaz:


Cualquier hambre que hubiere en la tierra, cualquiera peste que hubiere; o cuando hubiere tizón, o añublo, langosta u oruga; o cuando les tuvieren sitiados sus enemigos en las ciudades de su tierra; cualquiera plaga, cualquiera enfermedad que hubiere,


Pero los impíos de corazón atesoran para sí la ira; No claman por auxilio, ni aun cuando él los ata:


Pues comerás del trabajo de tus manos: bienaventurado serás, y bien te irá.


Y entregó sus frutos a la oruga, y sus labores a la langosta.


He aquí que tiene Jehová un azote fuerte y alerta, el cual como tempestad de granizo, y torbellino destructor, y como tempestad de aguas poderosas que todo lo arrebatan, echará por tierra con violencia.


Por tanto sus habitantes se hallaban de corto poder; fueron acobardados y confundidos; vinieron a ser como hierba del campo y como hortaliza verde, como hierba de los terrados, y como trigo marchito antes de su madurez.


Por tanto derramó sobre ellos el ardor de su ira, y la violencia de guerra; lo cual le ha incendiado todo en derredor, pero él no hace caso; y le consume, mas él no pone en ello su corazón.


Jehová ha jurado por su mano derecha, y por el brazo de su fortaleza: Yo no daré más tu trigo para manutención de tus enemigos, ni los hijos de tierra extraña beberán más tu vino, por el cual tú te has fatigado;


Pero el pueblo no se vuelve al que le hiere, ni buscan a Jehová de los Ejércitos.


Mas, aquella cosa vergonzosa ha devorado las labores de nuestros padres desde nuestra mocedad; sus rebaños y sus vacadas, sus hijos y sus hijas.


¡Oh Jehová! ¿no están tus ojos dirigidos hacia la verdad? tú los castigaste, mas no se dolieron; los consumiste, mas se negaron a recibir la corrección; han hecho sus rostros más duros que la roca; rehusan volverse a ti.


Y también os he dado limpieza de dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros lugares: mas no os habéis convertido a mí, dice Jehová.


Y he llamado la sequía sobre la tierra, y sobre las montañas, y sobre el trigo, y sobre el mosto, y sobre el aceite, y sobre lo que produce la tierra, y sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda labor de manos.


Sembráis mucho, mas recogéis poco; coméis, pero no os hartáis; bebéis, mas no os saciáis, os arropáis, pero no entráis en calor; y el que gana salario, lo gana para echar en saco roto.


De los sembrados esperabais mucho, y he aquí que resultó poco; y esto lo trajisteis a casa, mas yo lo quité con un soplo. ¿Por qué causa? dice Jehová de los Ejércitos. Porque mi Casa permanece desolada, mientras vosotros corréis cada cual a su propia casa.


Durante aquel tiempo cuando se llegaba alguno a un montón de veinte efas, había solamente diez; o cuando se llegaba al lagar para sacar cincuenta batos, había solamente veinte.


Y reprenderé por vuestra causa el insecto devorador, y no os destruirá los frutos del suelo; y vuestra vid no abortará su producto en el campo, dice Jehová de los Ejércitos.


Te herirá Jehová de tisis, y de calentura, y de ardor, y de fiebre; y de sequía, y de tizón, y de añublo; y éstos te perseguirán hasta que perezcas.


Y hele dado tiempo para que se arrepienta; y ella no quiere arrepentirse de sus fornicaciones.


Ακολουθησε μας:

Διαφημίσεις


Διαφημίσεις