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Génesis 38:24 - Biblia Version Moderna (1929)

24 Mas sucedió que como a los tres meses fué dado aviso a Judá, diciendo: Tu nuera Tamar ha estado fornicando, y he aquí también que está preñada de sus fornicaciones. Y dijo Judá: ¡Sacadla, para que sea quemada!

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Biblia Reina Valera 1960

24 Sucedió que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente está encinta a causa de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

24 Unos tres meses después, le dijeron a Judá: —Tu nuera Tamar se ha comportado como una prostituta y ahora, como consecuencia, está embarazada. —¡Sáquenla y quémenla! —ordenó Judá.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

24 Como tres meses después, le contaron a Judá: 'Tu nuera Tamar se ha prostituido, y ahora está esperando un hijo. Entonces dijo Judá: 'Llévenla afuera y que sea quemada viva.

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La Biblia Textual 3a Edicion

24 Y sucedió como a los tres meses, que se le dio aviso a Judá, diciendo: Tu nuera Tamar se ha hecho ramera, y además, hasta ha quedado encinta por su prostitución. Y Judá dijo: ¡Sacadla y que sea quemada!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

24 Al cabo de unos tres meses avisaron a Judá: 'Tamar, tu nuera, se ha prostituido, e incluso ha quedado encinta a consecuencia de ello'. Contestó Judá: 'Sacadla, y que muera en la hoguera'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

24 Y aconteció que unos tres meses después le fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera se ha prostituido, y he aquí que está embarazada a causa de las prostituciones. Y Judá dijo: Sáquenla, y que sea quemada.

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Génesis 38:24
32 Σταυροειδείς Αναφορές  

Mas vino Dios a Abimelec, en sueños de la noche, y le dijo: ¡He aquí, muerto eres, por causa de la mujer que has tomado, porque es casada con marido!


Ahora pues, devuelve la mujer de este hombre; porque es profeta, y orará por ti, para que vivas; mas si no la devolvieres, sabe que de seguro morirás tú, y todo lo tuyo.


Entonces llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué has hecho con nosotros? ¿y en qué he pecado contra ti, para que hayas traído sobre mí y sobre mi reino un tan gran pecado? Acciones que no debieran hacerse has hecho tú conmigo.


Mas ellos le respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?


Entonces dijo Judá: Tómeselo para sí, para que no seamos avergonzados. He aquí, yo envié este cabrito, y tú no la hallaste.


Entonces se encendió la ira de David contra aquel hombre en gran manera, y dijo a Natán: ¡Vive Jehová, que es digno de muerte el hombre que ha hecho esto!


¶¡Dijo entonces Natán a David: ¡Tú eres aquel hombre! Así dice Jehová, el Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl,


y hallo una cosa más amarga que la muerte; es a saber, la mujer cuyo corazón no es más que lazos y redes, y cuyas manos son prisiones. Aquel que es bueno delante de Dios escapará de ella; pero el pecador será de ella prendido.


Porque de tiempo muy atrás yo quebré tu yugo, y rompí tus coyundas; y tú dijiste: No transgrediré; en tanto que sobre todo collado elevado, y debajo de todo árbol frondoso, te prostituías, ¡oh ramera!


SUELE decirse: Cuando un hombre despide a su mujer, y apartándose ésta de él, viene a ser de otro marido, ¿podrá él volver más a ella? ¿no será aquella tierra totalmente contaminada? Mas tú has fornicado con muchos amantes; ¡sin embargo, vuélvete a mí, dice Jehová!


¶Además Jehová me dijo en los días del rey Josías: ¿Has visto lo que hace la apóstata Israel? Vase sobre toda elevada montaña y debajo de todo árbol frondoso, y comete fornicación allí.


Y también, cuando a causa de todos sus adulterios que había cometido la apóstata Israel, la hubiese yo despedido, dándole carta de repudio, ví que su hermana, la desleal Judá, nada temía; sino que ella también se fué y cometió fornicación.


¶Mas pusiste tu confianza en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre; y derramaste tus fornicaciones a cualquiera que pasaba: del tal eras.


En cada encrucijada de camino edificaste tu alto, e hiciste abominable tu hermosura, abriendo tus pies a cualquiera que pasaba, y multiplicando así tus fornicaciones.


También cometiste fornicación con los hijos de Egipto, tus vecinos, gruesos de carnes; y multiplicaste tus fornicaciones, para provocarme a ira.


También cometiste fornicación con los hijos de Asiria, por ser insaciable; sí, fornicaste con ellos; mas ni aun así te saciaste.


Y quemarán tus casas a fuego, y ejecutarán en ti juicios, en presencia de muchas mujeres; y así yo haré que ceses de ser fornicaria, ni tampoco darás más paga.


Y ella multiplicó sus fornicaciones, haciendo memoria de los días de su mocedad, cuando fornicaba en la tierra de Egipto,


En efecto, se llegaron a ella, como se llega a una ramera: así se llegaron a Ahola y Aholiba, mujeres de execrable lascivia.


¶Y Ahola cometió fornicación, estando en mi poder, y enamoróse de sus amantes, los Asirios, vecinos suyos;


Pues su madre ha cometido fornicación, y la que los dió a luz se ha portado desvergonzadamente: porque ella ha dicho: Iré en pos de mis amantes, los cuales me han dado mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mis licores.


Y le dije: Muchos días me aguardarás; no cometerás fornicación, ni tampoco te casarás; y lo mismo haré yo para contigo.


Aunque tú, oh Israel, cometas fornicación, no se haga culpable Judá: ni os lleguéis a Gilgal, ni subáis a Bet-aven; ni juréis como aquéllos, diciendo: ¡Vive Jehová!


Asimismo respecto del hombre que cometiere adulterio con la mujer de otro, repito, de aquel que cometiere adulterio con la mujer de su prójimo; serán muertos irremisiblemente tanto el adúltero como la adúltera.


Por lo cual si la hija de un sacerdote se profanare, cometiendo fornicación, ella profana a su padre: a fuego será quemada.


La fe que tú tienes, tenla para contigo mismo delante de Dios. ¡Dichoso aquel que no se condena a sí mismo en lo que aprueba!


¶No han de morir los padres por los hijos, ni los hijos han de morir por los padres, sino que cada hombre morirá por su propio pecado.


Pero cometió adulterio contra él su concubina, y dejándole se fué a casa de su padre, en Bet-lehem de Judá, y se estuvo allí el espacio de cuatro meses.


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