Éxodo 14:25 - Biblia Version Moderna (1929)25 Quitó también las ruedas de los carros, de manera que los dirigían con suma dificultad. Entonces dijeron los Egipcios: ¡Huyamos de la presencia de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los Egipcios! Δείτε το κεφάλαιοΠερισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 196025 y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Nueva Traducción Viviente25 Torció las ruedas de los carros para que les resultara difícil manejarlos. «¡Salgamos de aquí, alejémonos de los israelitas! —gritaban los egipcios—. ¡El Señor está luchando por ellos en contra de Egipto!». Δείτε το κεφάλαιοBiblia Católica (Latinoamericana)25 Atascó las ruedas de sus carros, que no podían avanzar sino con gran dificultad. Entonces los egipcios dijeron: 'Huyamos de Israel, porque Yavé pelea con ellos contra nosotros. Δείτε το κεφάλαιοLa Biblia Textual 3a Edicion25 torciendo las ruedas de sus carros, de modo que los conducían con dificultad, por lo que los egipcios dijeron: ¡Huyamos de delante de Israel, porque YHVH pelea por ellos contra los egipcios! Δείτε το κεφάλαιοBiblia Serafín de Ausejo 197525 Atascó las ruedas de sus carros, de modo que avanzaran muy lentamente. Dijéronse entonces los egipcios: 'Huyamos ante Israel porque Yahveh pelea por ellos contra Egipto'. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Reina Valera Gómez (2023)25 Y les quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios. Δείτε το κεφάλαιο |
Porque así me ha dicho Jehová: De la manera que cuando del león, o el leoncillo, gruñe sobre la presa, si se convoca contra él una multitud de pastores, de sus voces no se amedrenta, ni se acobarda a causa de su muchedumbre; así descenderá Jehová de los Ejércitos para pelear sobre el monte de Sión, y sobre su santa colina.
VÍ al Señor que estaba de pie junto al altar; y dijo: ¡Hiere al capitel, de modo que sean sacudidos los umbrales de la Casa; y hazlos pedazos sobre la cabeza de todos los que allí adoran! y a los postreros de ellos yo los mataré a espada. Aquel de ellos que se fugare, no huirá del peligro, y el que de entre ellos escapare, no será librado.