Ester 4:3 - Biblia Version Moderna (1929)3 Y en cada una de las provincias, dondequiera que llegaba la orden del rey y su decreto, hubo entre los Judíos lamentación grande, y ayuno, y lloro, y plañido; y muchos se acostaron en saco y ceniza. Δείτε το κεφάλαιοΠερισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 19603 Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los judíos gran luto, ayuno, lloro y lamentación; cilicio y ceniza era la cama de muchos. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Nueva Traducción Viviente3 A medida que la noticia del decreto real llegaba a todas las provincias, había más duelo entre los judíos. Ayunaban, lloraban y se lamentaban, y muchos se vestían con tela áspera y se acostaban sobre ceniza. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Católica (Latinoamericana)3 En las provincias, a medida que fueron llegando la orden y el decreto, sólo se vio entre los judíos duelo, ayuno, lágrimas y lamentaciones; muchos se acostaron en la ceniza cubiertos de saco. Δείτε το κεφάλαιοLa Biblia Textual 3a Edicion3 Y en cada una de las provincias, dondequiera llegaba la orden del rey y su edicto, hubo gran duelo entre los judíos: ayuno y llanto y lamentaciones, y el saco y la ceniza llegaron a ser cama para muchos. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Serafín de Ausejo 19753 En cada una de las provincias, allí donde llegaban la orden y el decreto del rey, había entre los judíos gran duelo y ayuno y llanto y lamentaciones; y muchos se acostaban sobre sayal y ceniza. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Reina Valera Gómez (2023)3 Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los judíos gran duelo, y ayuno, y lloro, y lamentación; cilicio y ceniza era la cama de muchos. Δείτε το κεφάλαιο |
Fueron llamados pues los secretarios del rey en el mes primero, al día trece del mismo; y conforme a todo lo que mandó Hamán se escribió a los sátrapas del rey, y a los gobernadores que había en cada provincia, y a los príncipes de cada pueblo; a cada provincia conforme a su escritura, y a cada pueblo según su lenguaje; en el nombre del rey Asuero fué escrito, y fué sellado con el anillo del rey.