Esdras 5:8 - Biblia Version Moderna (1929)8 Sea notorio al rey que fuimos a la provincia de Judá, a la Casa del gran Dios; la cual se está edificando con piedras pesadas, y se van poniendo las vigas en las paredes; y esta obra se hace con diligencia, y va prosperando en las manos de ellos. Δείτε το κεφάλαιοΠερισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 19608 Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, a la casa del gran Dios, la cual se edifica con piedras grandes; y ya los maderos están puestos en las paredes, y la obra se hace de prisa, y prospera en sus manos. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Nueva Traducción Viviente8 »El rey debería saber que fuimos al sitio donde se construye el templo del gran Dios, en la provincia de Judá. Lo están reconstruyendo con piedras especialmente preparadas y le están colocando madera en las murallas. La obra prosigue con gran energía y éxito. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Católica (Latinoamericana)8 Ha de saber el rey que fuimos a la provincia de Judá, al Templo del Gran Dios. Se lo construye con piedras talladas y con una armazón de madera puesta sobre el muro. La obra se hace cuidadosamente y va avanzando bien, merced a su trabajo. Δείτε το κεφάλαιοLa Biblia Textual 3a Edicion8 Sea notorio al rey que fuimos a la provincia de Judea, a la Casa del gran Dios, que es construida con grandes piedras y madera en las paredes. Esta obra se ejecuta diligentemente y prospera en las manos de ellos. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Serafín de Ausejo 19758 Sepa el rey que hemos ido a la provincia de Judá, al templo del gran Dios, que se está reconstruyendo con piedras talladas y muros recubiertos de madera. La obra se ejecuta con gran diligencia y adelanta en sus manos. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Reina Valera Gómez (2023)8 Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, a la casa del gran Dios, la cual se edifica de piedras grandes; y los maderos son puestos en las paredes, y la obra se hace aprisa, y prospera en sus manos. Δείτε το κεφάλαιο |
¶Estos pues son los hombres principales de la provincia que se avecindaron en Jerusalem; mas en las ciudades de Judá los del cautiverio se habían avecindado cada uno en su propia posesión, en sus ciudades respectivas, a saber, Israel, los sacerdotes y los levitas, y los netineos, y los hijos de los siervos de Salomón.