Biblia Todo Logo
Διαδικτυακή Βίβλος
- Διαφημίσεις -





2 Reyes 24:4 - Biblia Version Moderna (1929)

4 y también por la sangre inocente que derramó; pues que llenó a Jerusalem de sangre inocente, la cual Jehová no quiso perdonar.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο


Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

4 asimismo por la sangre inocente que derramó, pues llenó a Jerusalén de sangre inocente; Jehová, por tanto, no quiso perdonar.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Nueva Traducción Viviente

4 quien había llenado Jerusalén con sangre inocente. El Señor no perdonaba eso.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 pero también a causa de la sangre inocente derramada de tal forma en Jerusalén que ésta se había repletado de ella. Yavé ya no quería perdonar.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

La Biblia Textual 3a Edicion

4 y también por la sangre inocente que había derramado, pues había llenado a Jerusalem de sangre inocente, y YHVH no quiso perdonar.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 también por la sangre inocente que había derramado, hasta llenar de ella a Jerusalén. Por eso Yahveh no quiso perdonar.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 también por la sangre inocente que derramó, pues llenó a Jerusalén de sangre inocente; lo cual Jehová no quiso perdonar.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο




2 Reyes 24:4
20 Σταυροειδείς Αναφορές  

Por cuanto Manasés rey de Judá ha cometido estas abominaciones, haciendo peor que todo lo que hicieron los Amorreos que fueron antes de él; y ha hecho pecar a Judá también con sus ídolos;


Además de esto, Manasés derramó la sangre inocente en grande abundancia, hasta llenar a Jerusalem de cabo a cabo; fuera de su pecado con que hizo pecar a Judá, haciendo lo que era malo a los ojos de Jehová.


Sin embargo de esto, no volvió Jehová del ardor de su grande ira con que su ira ya ardía contra Judá, a causa de todas las provocaciones con que Manasés le había provocado.


Y las demás cosas de Joaquim, con todo lo que hizo, ¿no están escritas en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?


y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán: y la tierra fué amancillada con sangre.


Los ojos altivos, la lengua mentirosa, y las manos que derraman la sangre inocente;


Y los entregaré al maltratamiento entre todos los reinos de la tierra, a causa de Manasés hijo de Ezequías, rey de Judá, con motivo de lo que él hizo en Jerusalem.


porque me han dejado, y me han enajenado este lugar, quemando incienso en él a otros dioses que ellos no conocieron, ni sus padres, ni los reyes de Judá: y han llenado este lugar de la sangre de hombres inocentes;


También en tus faldas ha sido hallada la sangre de la vida de los inocentes pobres; no porque los hallaste forzando entrada en tu casa, sino a causa de todas estas maldades tuyas.


Empero tus ojos y tu corazón están puestos solamente en tu ganancia injusta, y en la sangre inocente, para derramarla, y en la opresión y en la violencia, para practicarlas.


Pues que esta ciudad ha sido para mí objeto de mi ira y de mi indignación desde el día que fué edificada hasta el día de hoy; para que yo la quitara de mi vista,


Nosotros hemos transgredido tus leyes, y hemos sido rebeldes: lo cual tú no has perdonado.


Dile pues: Así dice Jehová el Señor: Ciudad eres que derrama sangre en medio de sí, para que llegue su día; y que hace ídolos contra su propio bienestar, para contaminarse.


¶Por tanto, así dice Jehová el Señor: ¡Ay de la ciudad sanguinaria, la olla cuyo verdín está en ella, y cuyo verdín no sale de ella! ¡Saca pues cada una de las piezas! no cayó sobre ella suerte.


Para que haga subir la indignación, a fin de tomar entera venganza, yo he puesto su sangre sobre la roca desnuda, para que no se cubra.


Por tanto les dirás: Así dice Jehová el Señor: Con la sangre coméis, y alzáis los ojos a vuestros ídolos, y derramáis la sangre, ¿y acaso vosotros habéis de poseer la tierra?


No amancilléis pues la tierra en donde moráis: porque es la sangre lo que más amancilla la tierra; y no se puede hacer expiación por la tierra para limpiarla de la sangre que se ha derramado en ella, sino con la sangre de aquel que la derramó.


para que no se derrame la sangre inocente en la tierra que Jehová tu Dios te da por herencia tuya, y así haya sobre ti delito de sangre.


y suceda que al oír las palabras de este juramento de maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Yo tendré paz aunque ande en la dureza de mi corazón; a fin de que con la saciedad quite la sed.


Ακολουθησε μας:

Διαφημίσεις


Διαφημίσεις