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1 Samuel 26:8 - Biblia Version Moderna (1929)

8 ¶Entonces dijo Abisai a David: ¡Dios ha entregado el día de hoy a tu enemigo en tu mano! ahora pues, ruégote me permitas, con esta lanza, coserle con la tierra solamente una vez, y no le daré segundo golpe.

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Biblia Reina Valera 1960

8 Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora, pues, déjame que le hiera con la lanza, y lo enclavaré en la tierra de un golpe, y no le daré segundo golpe.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 —¡Esta vez, sin duda alguna, Dios te ha entregado a tu enemigo! —le susurró Abisai a David—. Déjame que lo clave en la tierra con un solo golpe de mi lanza; ¡no hará falta darle dos!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Abisaí dijo entonces a David: 'Hoy puso Dios a tu enemigo en tus manos. Déjame clavarlo en tierra con su lanza, no tendré necesidad de hacerlo por segunda vez'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Entonces dijo Abisai a David: ¡’Elohim ha entregado hoy a tu enemigo en tu mano! ¡Déjame clavarlo en tierra con su propia lanza de un solo golpe, pues no necesitaré un segundo!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Dijo entonces Abisay a David: 'Dios ha entregado hoy a tu enemigo en tus manos. Ahora pues, déjame clavarlo con su lanza en el suelo de un solo golpe; no tendré que repetirlo'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora pues, déjame que lo hiera con la lanza, cosiéndole en la tierra de un golpe, y no segundaré.

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1 Samuel 26:8
16 Σταυροειδείς Αναφορές  

¶Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: ¿Por qué ha de seguir este perro muerto maldiciendo a mi señor el rey? ¡Pasaré, con tu venia, y le quitaré la cabeza!


Y no me has entregado en manos del enemigo; antes has plantado mis pies en campo espacioso.


Entonces Johanán hijo de Carea, habló a Gedalías secretamente en Mizpa, diciendo: Yo iré, con tu permiso, y mataré a Ismael hijo de Netanías, sin que nadie lo sepa: pues ¿por qué te ha de quitar a ti la vida, para que se dispersen todos los Judíos que se han reunido a ti, y perezca el residuo de Judá?


¿Qué es lo que imagináis contra Jehová? él hará destrucción completa; no se levantará la aflicción segunda vez.


Porque a todos los ha encerrado Dios, en la desobediencia, para que tuviese misericordia de todos.


¡Cómo perseguiría uno a mil, y dos pondrían en fuga a diez mil, si su Roca no los hubiera vendido, y Jehová no los hubiera entregado!


Y Jehová les dió descanso en derredor, conforme a todo lo que había prometido con juramento a sus padres; pues no pudo parar delante de ellos ninguno de todos sus enemigos; Jehová entregó en mano de ellos a todos sus enemigos.


Subió pues Judá, y Jehová entregó al Cananeo y al Perezeo en mano de ellos; e hirieron de ellos en Bezec diez mil hombres.


David pues se quedó en el desierto, en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif: entre tanto le buscaba Saúl todos los días; mas no le entregó Dios en su mano.


Entonces los hombres de David le decían: ¡He aquí el día de que te dijo Jehová: he aquí que voy a entregar a tu enemigo en tu mano, para que hagas con él como bien te pareciere! Levantóse entonces David, y cortó cautelosamente la falda del manto que Saúl traía puesto.


Mas aconteció que después de esto el corazón de David le remordió, por haber cortado a Saúl la falda de su manto:


Y Jehová devolverá a cada cual su justicia y su lealtad: porque te entregó Jehová hoy en mi mano, pero yo no quise extender mi mano contra el ungido de Jehová.


Fueron pues David y Abisai a aquella gente de noche; y he aquí a Saúl acostado, dormido, dentro de la trinchera, con su lanza hincada en tierra, junto a su cabecera; en tanto que Abner y el pueblo estaban acostados al rededor de él.


Pero David contestó a Abisai: No le destruyas; porque ¿quién extendió jamás su mano contra el ungido de Jehová, que fuese inocente?


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