1 Crónicas 26:26 - Biblia Version Moderna (1929)26 Este Selomit y sus hermanos tenían el cargo de todos los tesoros de las cosas santificadas, que habían santificado David el rey, y los hombres principales de las casas paternas, y los de los jefes de miles y de cientos, y los demás oficiales del ejército; Δείτε το κεφάλαιοΠερισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 196026 Este Selomit y sus hermanos tenían a su cargo todos los tesoros de todas las cosas santificadas que había consagrado el rey David, y los jefes de las casas paternas, los capitanes de millares y de centenas, y los jefes del ejército; Δείτε το κεφάλαιοBiblia Nueva Traducción Viviente26 Selomot y sus parientes estaban a cargo de los tesoros que contenían las ofrendas que el rey David, los jefes de familia, los generales, los capitanes y otros oficiales del ejército habían dedicado al Señor. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Católica (Latinoamericana)26 Este Selomit y sus hermanos estaban al cuidado de las cosas que el rey David, los cabezas de las casas paternas, los jefes de mil y de cien y los demás jefes del ejército habían consagrado a Yavé. Δείτε το κεφάλαιοLa Biblia Textual 3a Edicion26 Este Selomit y sus hermanos estaban a cargo de todos los tesoros de todas las cosas sagradas, que el rey David y los jefes de las casas paternas, junto con los capitanes de millares y de centenas y jefes del ejército, Δείτε το κεφάλαιοBiblia Serafín de Ausejo 197526 Selomit y sus hermanos estaban al frente de todos los tesoros de las cosas sagradas que habían consagrado el rey David, los jefes de las casas paternas, los jefes de mil y de cien y los jefes del ejército. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Reina Valera Gómez (2023)26 Este Selomit y sus hermanos tenían a su cargo todos los tesoros de todas las cosas santificadas, que el rey David, y los príncipes de los padres, los capitanes de miles y de cientos, y los capitanes del ejército habían dedicado. Δείτε το κεφάλαιο |
Y restableció Ezequías las clases de los sacerdotes y de los levitas (conforme a sus clases respectivas), y designó a cada uno, así de los sacerdotes como de los levitas, su propio oficio, a saber, para ofrecer holocaustos y sacrificios pacíficos, para el ministerio, y para dar gracias, y para cantar alabanzas dentro de las puertas de los atrios de Jehová.