Biblia Todo Logo
Διαδικτυακή Βίβλος
- Διαφημίσεις -





Jeremías 27:2 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

2 Dios me dijo: «Jeremías, quiero que fabriques un yugo de madera y que le pongas unas correas para atarlo a tu cuello.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο


Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

2 Jehová me ha dicho así: Hazte coyundas y yugos, y ponlos sobre tu cuello;

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Esto me dijo el Señor: «Hazte un yugo y átatelo al cuello con correas de cuero.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Católica (Latinoamericana)

2 le llegó a Jeremías una palabra de Yavé: 'Búscate unos cordeles y un yugo, y colócatelo al cuello,

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

La Biblia Textual 3a Edicion

2 Así me dice YHVH: Hazte coyundas y yugos, y ponlos sobre tu misma cerviz,

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Yahveh me dijo así: hazte unas coyundas y un yugo, y póntelo al cuello.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Así me dijo Jehová: Hazte coyundas y yugos, y ponlos sobre tu cuello;

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο




Jeremías 27:2
18 Σταυροειδείς Αναφορές  

Sedequías hijo de Quenaaná, se había hecho unos cuernos de hierro y gritaba: «Dios ha dicho que con estos cuernos Ahab atacará a los sirios hasta destruirlos».


En cambio, a la nación que se rinda por completo al rey de Babilonia y se ponga a su servicio, yo la dejaré en su propio país, para que viva en él y cultive la tierra. Les juro que así será”».


Al rey Sedequías le di el mismo mensaje, y además le dije: «Si ustedes quieren seguir con vida, ríndanse y pónganse al servicio del rey de Babilonia y de su pueblo,


”Egipto es un país poderoso, y eso lo llena de orgullo; pero, cuando yo lo destruya, todo el país quedará a oscuras; se nublará la ciudad de Tafnes, y sus mujeres serán capturadas.


”Por toda la ciudad hay violencia; por todo el país se mata a la gente. Ezequiel, prepara las cadenas para arrastrar los cadáveres,


Nuestro Dios me permitió ver los saltamontes que estaba por lanzar sobre los campos de Israel. Ya se había levantado la primera cosecha, la que pertenece al rey. Pero faltaba levantar la segunda cosecha, la que es para el pueblo.


Nuestro Dios me permitió ver el fuego con que pensaba castigarnos. Ese fuego quemaría toda la tierra, y también lo más profundo del mar.


Ακολουθησε μας:

Διαφημίσεις


Διαφημίσεις