porque no dejarás mi alma entre los muertos, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.
Juan 2:22 - Biblia Version Moderna (1929) Cuando, pues, hubo resucitado de entre los muertos, acordáronse sus discípulos de que había dicho esto: y creyeron la Escritura, y la palabra que Jesús había dicho. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho. Biblia Nueva Traducción Viviente Después que resucitó de los muertos, sus discípulos recordaron que había dicho esto y creyeron en las Escrituras y también en lo que Jesús había dicho. Biblia Católica (Latinoamericana) Solamente cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de que lo había dicho y creyeron tanto en la Escritura como en lo que Jesús dijo. La Biblia Textual 3a Edicion Cuando fue pues resucitado de entre los muertos, sus discípulos recordaron que había dicho esto, y creyeron a la Escritura y a la palabra dicha por Jesús. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Luego, cuando Jesús fue resucitado de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de lo que había dicho y creyeron en la Escritura y en las palabras dichas por Jesús. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que les había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho. |
porque no dejarás mi alma entre los muertos, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.
¿Acaso no era necesario que el Cristo padeciese estas cosas, y entrase en su gloria?
¶Y les dijo: Éstas son mis palabras, que os hablé, estando todavía con vosotros, que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, y en los Profetas, y en los Salmos.
Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio; mas cuando Jesús fué glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas de él, y que ellos habían hecho estas cosas con él.
Mas el Consolador, es decir, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo cuanto os he dicho.
Mas estas cosas os he dicho, para que cuando llegue la hora, os acordéis de ellas, como que ya os las dije. Y estas cosas no os dije desde el principio, por cuanto yo estaba con vosotros.
Este principio de sus milagros obró Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y creyeron en él los discípulos.
Y sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo de tu Casa me consume.
Acordéme entonces de las palabras del Señor, como había dicho: Juan en verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.
que Dios la ha cumplido a nosotros, los hijos de ellos, resucitando a Jesús; como también está escrito en el Salmo segundo: Mi hijo eres tú; yo te he engendrado hoy.