Por lo cual dijo el rey a Joab, jefe del ejército que tenía: Quiero que recorras todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beer-seba, y hagas alistamiento del pueblo, para que yo sepa el número de la gente de guerra.
2 Samuel 24:7 - Biblia Version Moderna (1929) Vinieron en seguida a la plaza fuerte de Tiro, con todas las ciudades de los Heveos y los Cananeos; y salieron al Mediodía de Judá, en Beer-seba. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Fueron luego a la fortaleza de Tiro, y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos, y salieron al Neguev de Judá en Beerseba. Biblia Nueva Traducción Viviente Luego llegaron a la fortaleza de Tiro y a todas las ciudades de los heveos y los cananeos. Finalmente, fueron al sur de Judá, aun hasta Beerseba. Biblia Católica (Latinoamericana) llegaron a la fortaleza de Tiro y atravesaron las ciudades de los hivitas y de los cananeos. Luego salieron hacia Bersebá, en el Neguev de Judá. La Biblia Textual 3a Edicion Fueron luego a la fortaleza de Tiro, y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos, y por último se dirigieron al sur de Judá, hasta Beerseba. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Llegaron después a la fortaleza de Tiro y a todas las ciudades de los jiveos y de los cananeos y luego salieron hacia el Negueb de Judá, hacia Berseba. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y vinieron luego a la fortaleza de Tiro, y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos; y salieron al sur de Judá, hasta Beerseba. |
Por lo cual dijo el rey a Joab, jefe del ejército que tenía: Quiero que recorras todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beer-seba, y hagas alistamiento del pueblo, para que yo sepa el número de la gente de guerra.
De suerte que recorrieron todo el país y volvieron, al fin de nueve meses y veinte días, a Jerusalem.
Aunque Tiro edificó para sí una fortaleza, y amontonó plata como el polvo, y oro fino como el barro de las calles;
al Cananeo, así del este como del oeste, y al Amorreo, y al Heteo, y al Perezeo, y al Jebuseo que habitaba en la Serranía, y al Heveo, al pie del Hermón, en la tierra de Mizpa.
y a Hebrón, y a Rehob, y a Hamón, y a Caná, hasta llegar a la gran Sidón.
Y la línea torcía hacia Ramá, y hacia la plaza fuerte de Tiro: luego la línea torcía hacia Hosa; y alcanzaban sus extremos al Mar Grande, en el distrito de Aczib;
Y ACONTECIÓ que cuando oyeron estas cosas todos los reyes que estaban de esta parte del Jordán, en la Serranía y en la Sefela y en todas las costas del Mar Grande, enfrente del Líbano, a saber, el Heteo, y el Amorreo, el Cananeo, el Perezeo, el Heveo, y el Jebuseo;
Pero los hombres de Israel respondieron a aquellos Heveos: Quizás vosotros habitáis en medio de nosotros; ¿cómo pues celebraremos pacto con vosotros?
los cinco príncipes de los Filisteos, y todos los Cananeos y los Sidonios y los Heveos que habitan en la serranía del Líbano, desde el monte Baal-hermón hasta la entrada de Hamat.