Fueron entonces Hamor y Siquem su hijo a la puerta de su ciudad, y hablaron con los hombres de su ciudad, diciendo:
2 Samuel 15:2 - Biblia Version Moderna (1929) También se levantaba Absalom de madrugada, y se colocaba a un lado del camino de la puerta; y era así que cuando alguno que tenía un pleito venía al rey para pedir justicia, Absalom le llamaba a sí, y le decía: ¿De qué ciudad eres tú? y contestando él: De una de las tribus de Israel es tu siervo; Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Y se levantaba Absalón de mañana, y se ponía a un lado del camino junto a la puerta; y a cualquiera que tenía pleito y venía al rey a juicio, Absalón le llamaba y le decía: ¿De qué ciudad eres? Y él respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel. Biblia Nueva Traducción Viviente Cada mañana se levantaba temprano e iba a la puerta de la ciudad. Cuando la gente llevaba un caso al rey para que lo juzgara, Absalón le preguntaba de qué parte de Israel era, y la persona le mencionaba a qué tribu pertenecía. Biblia Católica (Latinoamericana) Muy temprano iba Absalón a pararse al lado del camino que lleva a la puerta de la ciudad. Cada vez que un hombre tenía un pleito y debía presentarse en casa del rey para el juicio, Absalón lo llamaba y le preguntaba: '¿De qué ciudad eres tú?' Si el otro respondía: 'Tu servidor es de tal tribu de Israel', La Biblia Textual 3a Edicion Y Absalón se levantaba temprano y se situaba a un lado del camino junto a la puerta,° y a cualquiera que tenía un pleito y acudía ante el rey para juicio, Absalón lo llamaba y le decía: ¿De qué ciudad eres? Y él decía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Absalón madrugaba y se ponía junto al camino de acceso a la puerta. Conversaba con cuantos acudían a jucio ante el rey para pleitear y les decía: '¿De qué ciudad eres tú?'. Éste respondía: 'De tal tribu de Israel es tu servidor'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y se levantaba Absalón de mañana, y se ponía a un lado del camino de la puerta; y a cualquiera que tenía pleito y venía al rey a juicio, Absalón le llamaba a sí, y le decía: ¿De qué ciudad eres? Y él respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel. |
Fueron entonces Hamor y Siquem su hijo a la puerta de su ciudad, y hablaron con los hombres de su ciudad, diciendo:
Con esto se levantó el rey, y se sentó a la puerta; y avisaron a todo el pueblo, diciendo: He aquí que el rey está sentado a la puerta. Y vino todo el pueblo delante del rey. ¶Israel empero había huído cada cual a su estancia.
Y ellos le hablaron, diciendo: Si tú te hicieres complaciente para con este pueblo, y les dieres gusto, y les hablares palabras amables, ellos serán siervos tuyos para siempre.
Al rayar el alba, se levanta el homicida; mata al pobre y al menesteroso; y de noche se hace como ladrón.
Y cuando vió el suegro de Moisés todo lo que él hacía para con el pueblo, le dijo: ¿Qué es esto que haces con el pueblo? ¿por qué te estás sentado, tú solo, y todo el pueblo permanece en derredor tuyo desde la mañana hasta la tarde?
Cuando tienen algún pleito, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro; y les doy a conocer los estatutos de Dios y sus leyes.
y éstos juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difícil lo llevaban a Moisés; mas todo asunto pequeño lo juzgaban ellos mismos.
Porque ellos no duermen si no han hecho algún mal, y se les quita el sueño si no han hecho caer a alguno:
¶Y sucederá en su lugar un hombre despreciable, a quien no le habrán dado el honor del reino; sino que entrará en medio de seguridad, y se apoderará del reino por medio de halagos.
Y VENIDAla madrugada, todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consulta contra Jesús, para hacerle morir.
¶Cuando te fuere demasiado difícil algún asunto de juicio, entre sangre y sangre, entre pleito y pleito, entre golpe y golpe, cosas de controversia en tus puertas, entonces te levantarás y subirás al lugar que escogiere Jehová tu Dios,
BOOZ pues subió a la puerta de la ciudad y se sentó allí: y he aquí al redentor de quien había hablado Booz, el cual iba pasando. Y él le dijo: Vuelve para acá; siéntate aquí, fulano. Y él volvió, y se sentó allí.