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1 Samuel 2:2 - Biblia Version Moderna (1929)

No hay santo como Jehová; porque no hay Dios fuera de ti, ni hay Roca como nuestro Dios.

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Biblia Reina Valera 1960

No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Nadie es santo como el Señor! Aparte de ti, no hay nadie; no hay Roca como nuestro Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

No hay otro Santo que Yavé, nadie hay fuera de ti ni otra roca fuera de nuestro Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Nadie hay sagrado como YHVH, Porque no hay nadie como Tú, Ni hay Roca como el Dios nuestro.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

No hay santo como Yahveh, no hay otro fuera de ti, ni hay roca como nuestro Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

No hay santo como Jehová: Porque no hay ninguno fuera de ti; y no hay Roca como nuestro Dios.

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1 Samuel 2:2
37 Σταυροειδείς Αναφορές  

Dios es mi Roca, en él confiaré; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi torre alta y mi refugio. ¡Salvador mío, de la violencia tú me salvarás!


Porque ¿quién es Dios sino solo Jehová? ¿ni quién es una Roca sino solo nuestro Dios?


Por tanto, tú eres grande, oh Jehová Dios; porque ninguno hay semejante a ti, ni hay Dios alguno fuera de ti; conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.


dijo: Jehová, Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti, ni arriba en el cielo, ni abajo sobre la tierra, que guardas el pacto y la misericordia para con tus siervos que andan delante de ti con todo su corazón;


Él ha enviado redención a su pueblo; para siempre ha ordenado su pacto; santo y temible es su nombre.


¡Jehová es mi roca, y mi fortaleza, y mi libertador! ¡mi Dios es mi roca; en él confiaré! mi escudo y el cuerno de mi salvación, y mi torre alta.


Porque ¿quién es Dios sino solo Jehová? ¿ni quién es una Roca sino solo nuestro Dios?


Tu justicia también, oh Dios, alcanza hasta los altos cielos; tú has hecho cosas grandes; ¡oh Dios! ¿quién hay como tú?


¡Séme por habitación fortalecida, adonde venga de continuo! has dado mandamiento para salvarme; porque tú eres mi roca y mi fortaleza.


¿A quién tengo en el cielo sino a ti? y comparado contigo nada quiero en la tierra.


Entre los dioses ninguno hay como tú, oh Señor, ni hay obras como tus obras.


Pues ¿quién en los cielos puede compararse con Jehová? ¿quién podrá asemejarse a Jehová entre los hijos del Poderoso?


Jehová, Dios de los Ejércitos, ¿quién hay poderoso cómo tú, oh Yah? y tu fidelidad está en derredor de ti.


¡Confiesen todos tu grande y temible nombre! ¡Él es santo!


¡Ensalzad a Jehová nuestro Dios, y encorvaos ante el escabel de sus pies! ¡Él es santo!


¡Ensalzad a Jehová nuestro Dios, y encorvaos ante su santo monte! porque Jehová, nuestro Dios, es santo.


¿Quién como tú entre los dioses, oh Jehová? ¿quién como tú, glorioso en santidad, pavoroso en alabanzas, hacedor de maravillas?


¿A quién pues semejaréis a Dios, o qué comparación instituiréis para con él?


Así dice Jehová, el rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los Ejércitos: Yo soy el Primero y yo el Último; y fuera de mí no hay Dios.


¡No os acobardéis, ni tengáis miedo! ¿acaso desde la antigüedad no te lo hice saber yo, y te lo declaré? Vosotros pues sois mis testigos: ¿habrá Dios fuera de mí? No, ni hay Roca alguna; yo no la conozco.


Porque así dice el Alto y el Excelso, que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en el lugar alto y santo; habito también con aquel que es de espíritu contrito y humilde; para vivificar el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los contritos.


Y el uno clamaba al otro, diciendo: ¡Santo, santo, santo es Jehová de los Ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria!


¡Ninguno hay como tú, oh Jehová! ¡grande eres, y tu nombre es grande en poder!


porque yo soy Jehová vuestro Dios; por lo mismo os santificaréis, y seréis hombres santos, porque yo soy santo; y no habéis de contaminaros con ninguna clase de reptil que anda arrastrándose sobre la tierra.


Porque yo soy Jehová que os hago subir de la tierra de Egipto, a fin de hacerme el Dios de vosotros; habéis pues de ser santos,  porque yo soy santo.


Habla a toda la Congregación de los hijos de Israel y diles: Seréis santos; porque yo, Jehová vuestro Dios, soy santo.


Porque cuanto fué escrito anteriormente, para nuestra enseñanza fué escrito; para que por medio de la paciencia, y de la consolación de las Escrituras, nosotros tengamos esperanza.


bienaventurado el hombre a quien el Señor no imputará pecado.


Jehová, Señor, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa; pues ¿qué Dios hay en el cielo o en la tierra, que pueda hacer conforme a tus obras, y conforme a tus hechos estupendos?


Y dijo: Yo esconderé mi rostro de ellos; veré cual será su postrimería; porque generación muy perversa es, son hijos en quienes no hay fe.


Ved ahora que yo, yo solo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y hago vivir, yo hiero, y yo curo; y no hay quien libre de mi mano.


Él es la Roca; perfecta es su obra; porque todos sus caminos son justicia: Dios de verdad y sin iniquidad, él es justo y recto.


A ti te fué mostrado esto, para que supieses que Jehová solo es Dios; ningún otro hay fuera de él.


Entiende esto pues hoy, y recapacítalo en tu corazón, que sólo Jehová es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra; no hay otro alguno.


porque está escrito: Habéis de ser santos, porque yo soy santo.