Biblia Todo Logo
Online nga Bibliya
- Mga paanunsiyo -





Apocalipsis 8:11 - La Biblia Textual 3a Edicion

11 El nombre de la estrella es llamado: el Ajenjo; y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y muchos de los hombres murieron a causa de las aguas, porque se volvieron amargas.

Tan-awa ang kapitulo Kopyaha


Dugang nga mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

11 Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas.

Tan-awa ang kapitulo Kopyaha

Biblia Nueva Traducción Viviente

11 El nombre de la estrella era Amargura. Hizo que la tercera parte de las aguas se volviera amarga, y mucha gente murió por beber de esa agua amarga.

Tan-awa ang kapitulo Kopyaha

Biblia Católica (Latinoamericana)

11 La estrella se llama Ajenjo: la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y mucha gente murió a causa de las aguas que se habían vuelto amargas.

Tan-awa ang kapitulo Kopyaha

Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 El nombre de la estrella es 'Ajenjo'. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo y muchos hombres murieron a causa del agua, porque se había vuelto amarga.

Tan-awa ang kapitulo Kopyaha

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Y el nombre de la estrella se dice Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas fue tornada en ajenjo; y muchos hombres murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas.

Tan-awa ang kapitulo Kopyaha

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

11 y se llamaba «Amargura». Entonces, la tercera parte de las aguas se volvió amarga, y mucha gente murió al beberla.

Tan-awa ang kapitulo Kopyaha




Apocalipsis 8:11
17 Cross References  

Y llegaron a Mara, pero no pudieron beber las aguas de Mara porque eran amargas. Por eso llamó su nombre Mara.


Pero su propósito es amargo como el ajenjo, Y agudo como espada de doble filo.


Por tanto, así dice YHVH Sebaot acerca de estos profetas: He aquí Yo les doy a comer ajenjo, Y les doy a beber aguas de hiel; Porque de los profetas de Jerusalem ha salido la impiedad hacia toda la tierra.


Por tanto, así dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: He aquí, Yo daré a comer a este pueblo ajenjo, y les daré a beber aguas venenosas.


z ¡Acuérdate de mi aflicción y mi miseria, del ajenjo y de la hiel!


b Levantó contra mí un cerco de congojas y amarguras;°


Ay de los que convierten el juicio en ajenjo, Y echan por tierra la justicia,


¿Galoparán los caballos por encima de los peñascos, O se arará con bueyes sobre ellos?° Pues así hacéis vosotros, Los que volvéis el derecho en veneno,° Y el fruto de la justicia en ajenjo,


Y acontecerá en toda la tierra, dice YHVH, Que las dos terceras partes serán cortadas de ella y se perderán, Pero la tercera quedará en ella.


Y a esa tercera parte la haré pasar por el fuego, Y los refinaré como se refina la plata, Y los probaré como se prueba el oro. Invocará mi Nombre, y Yo le responderé, Y diré: Es mi pueblo, Y él dirá: YHVH es mi Dios.


No sea que haya entre vosotros hombre o mujer, familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de YHVH nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones. No sea que haya entre vosotros una raíz que produzca hiel y ajenjo,°


vigilando que ninguno quede privado de la gracia de Dios, no sea que brotando alguna raíz de amargura,° os perturbe, y por ella muchos sean contaminados;


y su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó a la tierra.° Y el dragón se paró delante de la mujer que estaba a punto de dar a luz, a fin de devorar° a su hijo cuando ella° diera a luz.


El primero tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego° mezclados con sangre, y fueron lanzados a la tierra; y la tercera parte de la tierra fue quemada, y la tercera parte de los árboles fue quemada, y toda hierba verde fue quemada.


Y fueron desatados los cuatro ángeles que habían sido preparados para la hora, y día, y mes y año, para que mataran a la tercera parte de los hombres.


Por efecto de estas tres plagas fueron muertos la tercera parte de los hombres: por el fuego, por el humo y por el azufre que salía de la boca de ellos.


Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara,° porque ’El- Shadday° me ha puesto en gran amargura.


Sunda kami:

Mga paanunsiyo


Mga paanunsiyo