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Lucas 18:12 - Biblia Reina Valera 1862

12 Ayuno dos veces en la semana: doy diezmos de todo lo que poseo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Ayuno dos veces por semana y doy la décima parte de todas mis entradas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 ayuno dos veces a la semana y pago el diezmo de todo lo que gano.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 Ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todas las cosas que poseo'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.

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Lucas 18:12
24 Referencias Cruzadas  

Y díjole: Ven conmigo, y verás mi zelo por Jehová. Y pusiéronle en su carro.


Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; también cuando multiplicareis la oración, yo no oiré: llenas están de sangre vuestras manos.


¿Robará el hombre a Dios? Porque vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En los diezmos y las ofrendas.


Porque las décimas de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda, he dado a los Levitas por heredad: por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.


Y encontróse Dios con Balaam, y él le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro, y un carnero.


Porque yo os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.


MIRÁD que no hagáis vuestra limosna delante de los hombres, para que seais mirados de ellos: de otra manera no tenéis galardón de vuestro Padre que está en los cielos.


Y cuando ayunáis, no seais como los hipócritas, austeros: que demudan sus rostros para parecer a los hombres que ayunan. De cierto os digo, que ya tienen su galardón.


Y cuando orares, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en las esquinas de las calles en pié; para que sean vistos. De cierto que ya tienen su galardón.


Entónces los discípulos de Juan vienen a él, diciendo: ¿Por qué nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?


Mas ¡ay de vosotros Fariseos! que diezmais la menta, y la ruda, y toda hortaliza; mas el juicio y el amor de Dios pasais de largo. Empero estas cosas era menester hacer, y no dejar las otras.


Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decíd: Siervos inútiles somos; porque lo que debíamos de hacer, hicimos.


¿Dónde, pues, está la jactancia? Es echada fuera. ¿Por cuál ley? ¿De las obras? No: sino por la ley de la fé.


Para que ninguna carne se jacte en su presencia.


Y que aprovechaba en el Judaismo sobre muchos de mis iguales en mi nación, siendo más vehementemente zeloso de las tradiciones de mis padres.


No por obras, para que nadie se gloríe.


Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso; mas la piedad a todo aprovecha; porque tiene la promesa de esta vida presente, y de la venidera.


Vino pues Samuel a Saul, y Saul le dijo: Bendito seas tú de Jehová, yo he cumplido la palabra de Jehová.


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