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Nahúm 1:7 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

7 Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia y conoce a los que en él confían.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 El Señor es bueno, un refugio seguro cuando llegan dificultades. Él está cerca de los que confían en él.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Yavé es bueno; para los que en él confían, es un refugio en el día de la angustia. Conoce a los que en él confían, y los salva de las aguas embravecidas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 f YHVH es bueno, Es fortaleza en día de aflicción, y Y conoce a los que confían en Él.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Tet. Yahveh es bueno, es ciudadela en el día de peligro. Yod. Conoce a quienes se refugian en Él cuando descarga la inundación.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Bueno es Jehová, es fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en Él confían.

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Nahúm 1:7
53 Referencias Cruzadas  

»Den gracias al Señor porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.


Y como confiaban en Dios, clamaron a él en medio del combate y él los ayudó a derrotar a los agarenos y a sus aliados.


En esa ocasión fueron humillados los israelitas, mientras que los de Judá salieron victoriosos porque confiaron en el Señor, Dios de sus antepasados.


Cuando Ezequías dice: “El Señor nuestro Dios nos salvará de la mano del rey de Asiria, los está engañando para que mueran de hambre y sed”.


Entonces el Señor envió un ángel para que exterminara a todos los soldados, a los comandantes y oficiales del campamento del rey de Asiria, quien tuvo que volver avergonzado a su país. Al entrar en el templo de su dios, sus propios hijos lo asesinaron.


Él se apoya en la fuerza humana, mientras que nosotros contamos con el Señor nuestro Dios, quien nos brinda su ayuda y pelea nuestras batallas». Al oír las palabras de Ezequías, rey de Judá, el pueblo se tranquilizó.


Todos daban gracias al Señor y a una le cantaban esta alabanza: «Él es bueno; su gran amor por Israel perdura para siempre». Y todo el pueblo alabó con grandes aclamaciones al Señor, porque se habían echado los cimientos del templo.


Porque el Señor cuida el camino de los justos, mas la senda de los malvados lleva a la perdición.


Porque el Señor es bueno, su gran amor perdura para siempre y su fidelidad permanece por todas las generaciones.


Que el Señor te responda cuando estés angustiado; que el nombre del Dios de Jacob te proteja.


Bueno y justo es el Señor; por eso les muestra a los pecadores el camino.


Porque en el día de la aflicción él me resguardará en su morada; al amparo de su santuario me protegerá y me pondrá en alto sobre una roca.


La salvación de los justos viene del Señor; él es su fortaleza en tiempos de angustia.


El Señor los ayuda y los libra; los libra de los malvados y los salva, porque en él se refugian.


Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar;


Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás».


Pero yo cantaré a tu poder y por la mañana alabaré tu amor; porque tú eres mi protector, mi refugio en momentos de angustia.


Sé tú mi roca de refugio adonde pueda yo siempre acudir; da la orden de salvarme, porque tú eres mi roca y mi fortaleza.


En el día de mi angustia te invoco, porque tú me respondes.


En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan.


Él me invocará y yo le responderé; estaré con él en momentos de angustia, lo libraré y lo llenaré de honores.


Torre fuerte es el nombre del Señor; a ella corren los justos y se ponen a salvo.


Porque tú has sido en su angustia un baluarte para el desvalido, un refugio para el necesitado, un resguardo contra la tormenta, una sombra en el calor. Porque el aliento de los violentos es como una tormenta contra un muro,


Cada uno será como un refugio contra el viento, como un resguardo contra la tormenta; como arroyos de agua en tierra seca, como la sombra de un peñasco en el desierto.


¿Quién entre ustedes teme al Señor y obedece la voz de su siervo? Aunque camine en la oscuridad y sin un rayo de luz, que confíe en el nombre del Señor y dependa de su Dios.


Señor, fuerza y fortaleza mía, mi refugio en el día de la angustia; desde los confines de la tierra vendrán a ti las naciones y dirán: «Solo mentira heredaron nuestros antepasados; ídolos inútiles que no sirven para nada.


No seas para mí un motivo de terror; tú eres mi refugio en tiempos de calamidad.


«Así dice el Señor, el Dios de Israel: “A los deportados de Judá, que envié de este lugar a la tierra de los babilonios, los consideraré como a estos higos buenos.


el grito de gozo y alegría, el canto del novio y de la novia, también la voz de los que traen al Templo del Señor ofrendas de acción de gracias y cantan: »” ‘Den gracias al Señor de los Ejércitos, porque el Señor es bueno, porque su gran amor perdura para siempre’. Haré que vuelvan del cautiverio de este país —afirma el Señor—, y volverán a ser como al principio”.


Bueno es el Señor con quienes esperan en él, con todos los que lo buscan.


Entonces exclamó Nabucodonosor: «¡Alabado sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abednego, que envió a su ángel y los salvó! Ellos confiaron en él y, desafiando la orden real, optaron por la muerte antes que honrar o adorar a otro dios que no fuera el suyo.


Sin ocultar su alegría, el rey ordenó que sacaran del foso a Daniel. Cuando lo sacaron, no se le halló un solo rasguño, pues Daniel confiaba en su Dios.


Rugirá el Señor desde Sión, hará tronar su voz desde Jerusalén y el cielo y la tierra temblarán. Pero el Señor será un refugio para su pueblo, una fortaleza para los israelitas.


Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que se refugia en el nombre del Señor.


Él confía en Dios; pues que lo libre Dios ahora, si de veras lo quiere. ¿Acaso no dijo: “Yo soy el Hijo de Dios”?


Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!”.


»Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí,


Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen.


Por tanto, considera la bondad y la severidad de Dios: severidad hacia los que cayeron y bondad hacia ti. Pero si no te mantienes en su bondad, tú también serás desgajado.


Pero ahora que conocen a Dios —o más bien que Dios los conoce a ustedes—, ¿cómo es que quieren regresar a esos principios ineficaces y sin valor? ¿Quieren volver a ser esclavos de ellos?


A pesar de todo, el fundamento de Dios es sólido y se mantiene firme, pues está sellado con esta inscripción: «El Señor conoce a los suyos», y esta otra: «Que se aparte de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor».


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