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Jueces 13:22 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

22 —¡Estamos condenados a morir! —dijo a su esposa—. ¡Hemos visto a Dios!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 Y dijo Manoa a su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 y le dijo a su esposa: —¡Seguramente moriremos, porque hemos visto a Dios!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Manoa dijo a su mujer: 'Vamos a morir porque vimos a Dios'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

22 Por lo cual Manoa dijo a su mujer: ¡Sin duda moriremos, porque hemos visto a ’Elohim!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 Dijo, pues, Manóaj a su mujer: 'Ciertamente vamos a morir, pues hemos visto a Dios'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 Y dijo Manoa a su esposa: Ciertamente moriremos, porque hemos visto a Dios.

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Jueces 13:22
11 Referencias Cruzadas  

Jacob llamó a ese lugar Peniel, porque dijo: «He visto a Dios cara a cara y todavía sigo con vida».


y vieron al Dios de Israel. Bajo sus pies había una especie de pavimento de zafiro, tan claro como el cielo mismo.


Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, más los setenta jefes de Israel subieron


Yo soy el Dios de tu padre. Soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Al oír esto, Moisés se cubrió el rostro, pues tuvo miedo de mirar a Dios.


Pero debo aclararte que no podrás ver mi rostro, porque nadie puede verme y seguir con vida.


Entonces grité: «¡Ay de mí, que estoy perdido! Soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios impuros y mis ojos han visto al Rey, al Señor de los Ejércitos».


A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo único, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer.


Y el Padre mismo que me envió ha testificado en mi favor. Ustedes nunca han oído su voz ni visto su figura,


y ante sus propios ojos desalojó a naciones más grandes y más fuertes que ustedes para hacerles entrar en su tierra y dársela en posesión, como sucede hoy.


Pues ¿qué mortal ha oído jamás la voz del Dios viviente hablarle desde el fuego, como la hemos oído nosotros, y ha vivido para contarlo?


Cuando Gedeón se dio cuenta de que se trataba del ángel del Señor, exclamó: —¡Ay de mí, Señor y Dios! ¡He visto al ángel del Señor cara a cara!


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