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Isaías 2:11 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

11 Los ojos del altivo serán humillados y la arrogancia humana será doblegada. En aquel día solo el Señor será exaltado.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 El orgullo humano será rebajado, y la arrogancia humana será humillada. Solo el Señor será exaltado en aquel día de juicio.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 El hombre bajará sus ojos orgullosos y su soberbia se irá al suelo; sólo Yavé será exaltado aquel día.

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Los ojos altivos del hombre serán abatidos, Y la soberbia de los hombres será humillada, Y sólo YHVH será exaltado en aquel día.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Los ojos altivos del hombre serán abajados, la altanería de los humanos será abatida, y sólo Yahveh será ensalzado en aquel día.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y sólo Jehová será exaltado en aquel día.

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Isaías 2:11
61 Referencias Cruzadas  

Das la victoria a los humildes, pero tu mirada humilla a los altaneros.


Tú das la victoria a los humildes, pero humillas a los altivos.


Tú, Señor, mantienes mi lámpara encendida; tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas.


Ellos se doblegan y caen, pero nosotros nos levantamos y nos mantenemos firmes.


«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Seré exaltado entre las naciones! ¡Seré enaltecido en la tierra!».


El Señor de los Ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah


Levántate, Juez de la tierra, y dales su merecido a los soberbios.


El Señor aborrece a los arrogantes. Una cosa es segura: no quedarán impunes.


Hay quienes se creen muy importantes y a todos miran con desdén.


Cuando el Señor termine lo que va a hacer contra el monte Sión y contra Jerusalén, él dirá: «Castigaré el fruto del orgulloso corazón del rey de Asiria y la arrogancia de sus ojos.


En aquel día tú dirás: «Señor, yo te alabaré porque, aunque estabas enojado conmigo, tu ira se ha calmado y me has dado consuelo.


En aquel día dirán: «Alaben al Señor, invoquen su nombre; den a conocer entre los pueblos sus obras; proclamen la grandeza de su nombre.


Castigaré por su maldad al mundo y por su iniquidad a los malvados. Pondré fin a la soberbia de los arrogantes y humillaré el orgullo de los violentos.


¡Pero has sido arrojado a los dominios de la muerte, a las profundidades del abismo!


La altivez de la humanidad será abatida y la arrogancia humana será humillada. En aquel día solo el Señor será exaltado


Lo planeó el Señor de los Ejércitos para abatir la altivez de toda gloria y humillar a toda la gente importante de la tierra.


En aquel día el Señor castigará a los ejércitos celestiales en el cielo y a los reyes terrenales en la tierra.


En aquel día se dirá: «¡Sí, este es nuestro Dios; en él confiamos y él nos salvó! ¡Este es el Señor, en él hemos confiado; regocijémonos y alegrémonos en su salvación!».


En aquel día se entonará esta canción en la tierra de Judá: «Tenemos una ciudad fuerte. Para salvarla, Dios levantó muros y baluartes.


En aquel día el Señor de los Ejércitos será una hermosa corona, una diadema gloriosa para el remanente de su pueblo.


En aquel día podrán los sordos oír la lectura del rollo, y los ojos de los ciegos podrán ver sin tinieblas ni oscuridad.


Por eso el Señor los espera, para tenerles piedad; por eso se levanta para mostrarles compasión. Porque el Señor es un Dios de justicia. ¡Dichosos todos los que en él esperan!


El Señor te enviará lluvia para la semilla que siembres en la tierra, y el alimento que produzca la tierra será suculento y abundante. En aquel día tu ganado pacerá en extensas praderas.


¿A quién has insultado? ¿Contra quién has blasfemado? ¿Contra quién has alzado la voz y levantado los ojos con orgullo? ¡Contra el Santo de Israel!


En aquel día, siete mujeres se aferrarán a un solo hombre y dirán: «De alimentarnos y de vestirnos nosotras nos ocuparemos; tan solo déjanos llevar tu nombre: ¡Líbranos de nuestra vergüenza!».


Él anula a los poderosos, y a nada reduce a los gobernantes de este mundo.


Por eso mi pueblo conocerá mi nombre y en aquel día sabrán que yo soy quien dice: “¡Aquí estoy!”».


Mi heredad es para mí como un ave de muchos colores acosada por las aves de rapiña. ¡Vayan y reúnan a todos los animales salvajes! ¡Tráiganlos para que la devoren!


Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con gran amor, derecho y justicia, pues es lo que a mí me agrada», afirma el Señor.


»Por eso, hijo de hombre, profetiza contra Gog y adviértele que así dice el Señor y Dios: “En aquel día, ¿acaso no te enterarás de que mi pueblo Israel vive confiado?


En el ardor de mi ira, declaro que en aquel momento habrá un gran terremoto en la tierra de Israel.


»”En aquel día abriré en Israel, en el valle de los que pasan, frente al mar, una tumba para Gog. Ese lugar cortará el paso a los viajeros. Allí enterrarán a Gog y a todo su ejército; lo llamarán valle del Ejército de Gog.


Desde ese día en adelante, los israelitas sabrán que yo soy el Señor su Dios.


Pasado ese tiempo yo, Nabucodonosor, elevé los ojos al cielo y recobré el juicio. Entonces alabé al Altísimo; honré y glorifiqué al que vive para siempre: Su dominio es eterno; su reino permanece para siempre.


»En aquel día», afirma el Señor, «me llamarás “esposo mío” y no me llamarás más “mi señor”.


En aquel día haré un pacto en favor de ellos con los animales del campo, con las aves de los cielos y con los reptiles de la tierra. Eliminaré del país arcos, espadas y guerra, para que todos duerman seguros.


»En aquel día yo responderé», afirma el Señor, «yo responderé al cielo y el cielo responderá a la tierra;


»En aquel día las montañas destilarán vino nuevo y de las colinas fluirá leche; correrá el agua por los canales de los ríos de Judá. De la casa del Señor brotará una fuente que irrigará el valle de las acacias.


»En aquel día »restauraré la casa caída de David. Repararé sus grietas, restauraré sus ruinas y la reconstruiré tal como era en días pasados,


»¿Acaso no destruiré yo en aquel día a los sabios de Edom, a la inteligencia del monte de Esaú?», afirma el Señor.


Por tanto, así dice el Señor: «Ahora soy yo el que piensa traer sobre ellos una desgracia de la que no podrán escapar. Ya no andarán erguidos, porque ha llegado la hora de su calamidad.


«En aquel día», afirma el Señor, «reuniré a las ovejas lastimadas; reuniré a las exiliadas y las maltratadas por mí.


«En aquel día», afirma el Señor, «exterminaré tu caballería y destruiré tus carros de guerra.


Aquel día no tendrás que avergonzarte más de todas tus rebeliones contra mí. Porque quitaré de en medio de ti a esa gente altanera y jactanciosa, y así nunca más volverás a ser arrogante en mi santo monte.


Aquel día dirán a Jerusalén: «No temas, Sión, ni te desanimes,


En aquel día el Señor su Dios salvará a su pueblo como a un rebaño y en la tierra del Señor brillarán como las joyas de una corona.


»Miren, ya viene el día, ardiente como un horno. Todos los soberbios y todos los malvados serán como paja; ese día les prenderá fuego hasta dejarlos sin raíz ni rama —dice el Señor de los Ejércitos—.


»Les digo que este y no aquel volvió a su casa justificado ante Dios. Pues todo el que a sí mismo se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».


Más bien, «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor».


Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo.


el día en que venga para ser glorificado por su pueblo santo y admirado por todos los que hayan creído, entre los cuales están ustedes porque creyeron el testimonio que dimos.


Así mismo, jóvenes, sométanse a los líderes. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque: «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».


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