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Hebreos 12:14 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

14 Busquen la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

14 Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida santa, porque los que no son santos no verán al Señor.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

14 Procuren estar en paz con todos y progresen en la santidad, pues sin ella nadie verá al Señor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 Buscad la paz con todos, así como la santificación, sin la cual nadie podrá ver al Señor.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

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Hebreos 12:14
48 Referencias Cruzadas  

Jacob llamó a ese lugar Peniel, porque dijo: «He visto a Dios cara a cara y todavía sigo con vida».


Y, cuando mi piel haya sido destruida, todavía veré a Dios con mis propios ojos.


Orará a Dios y recibirá su favor; verá su rostro y gritará de alegría y Dios lo hará volver a su estado de inocencia.


¡Mucho tiempo es el que he acampado entre los que aborrecen la paz!


¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía!


que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.


Por hacer el bien, me pagan con el mal; por procurar lo bueno, se ponen en mi contra.


El juicio volverá a basarse en la justicia y todos los de corazón sincero la seguirán.


La respuesta amable calma la ira, pero la agresiva provoca el enojo.


Cuando el Señor aprueba la conducta de un hombre, hasta con sus enemigos lo reconcilia.


Iniciar una pelea es romper una represa; vale más retirarse que comenzarla.


«Ustedes, los que van tras la justicia y buscan al Señor, ¡escúchenme! Miren la roca de la que fueron tallados, la cantera de la que fueron extraídos.


»La sal es buena, pero si deja de ser salada, ¿cómo le pueden volver a dar sabor? Que no falte la sal entre ustedes, para que puedan vivir en paz unos con otros».


con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días.


Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.


Por lo tanto, esforcémonos por promover todo lo que conduzca a la paz y a la mutua edificación.


Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna.


Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito.


Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero entonces conoceré tal y como soy conocido.


Por tanto, el Señor añade: «¡Salgan de en medio de ellos y apártense! No toquen nada impuro y yo los recibiré».


Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación.


Si esto es así, ¿estará la Ley en contra de las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Si se hubiera promulgado una ley capaz de dar vida, entonces sí que la justicia se basaría en la Ley.


Porque pueden estar seguros de que nadie que sea inmoral o impuro o avaro —es decir, idólatra— tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.


No es que ya lo haya conseguido todo o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí.


Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos los que han creído en él, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre.


Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad;


Asegúrense de que nadie pague mal por mal; más bien, esfuércense siempre por hacer el bien, no solo entre ustedes, sino a todos.


Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de todo eso y esmérate en seguir la justicia, la devoción, la fe, el amor, la constancia y la humildad.


Huye de las malas pasiones de la juventud y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio.


En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad.


también Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos. Aparecerá por segunda vez ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan.


que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.


Y a ustedes, ¿quién les va a hacer daño si se esfuerzan por hacer el bien?


Ya que todo será destruido de esa manera, ¿no deberían vivir ustedes con devoción, siguiendo una conducta santa


Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él sea la gloria ahora y para siempre! Amén.


Querido hermano, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; el que hace lo malo no ha visto a Dios.


Jefté volvió a enviar mensajeros al rey amonita,


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