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2 Pedro 1:10 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

10 Por lo tanto, hermanos, esfuércense más todavía por asegurarse del llamado de Dios, que fue quien los eligió. Si hacen estas cosas, no caerán jamás

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Así que, amados hermanos, esfuércense por comprobar si realmente forman parte de los que Dios ha llamado y elegido. Hagan estas cosas y nunca caerán.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Por lo tanto, hermanos, esfuércense por confirmar el llamado de Dios que los ha elegido. Si obran así, no decaerán,

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Por lo cual hermanos, procurad aún hacer más firme vuestro llamamiento y elección, porque haciendo estas cosas, no tropezaréis° jamás.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Por eso, hermanos, poned más empeño todavía en consolidar vuestra vocación y elección; que, haciendo esto, jamás tropezaréis.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Por lo cual, hermanos, procurad tanto más hacer firme vuestro llamamiento y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

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2 Pedro 1:10
31 Referencias Cruzadas  

El justo jamás caerá; su recuerdo permanecerá para siempre.


No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida.


al que presta dinero sin ánimo de lucro y no acepta sobornos que afecten al inocente. El que así actúa no caerá jamás.


podrá tropezar, pero no caerá, porque el Señor lo sostiene de la mano.


Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi refugio, ¡jamás caeré!


Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi refugio, ¡no caeré!


Dichoso el que así actúa y se mantiene firme en sus convicciones el que observa el sábado sin profanarlo y se cuida de hacer lo malo».


Enemiga mía, no te alegres de mi mal. Aunque haya caído me levantaré. Aunque vivo en tinieblas el Señor es mi luz.


Porque muchos son los invitados, pero pocos los escogidos».


porque los regalos de Dios son irrevocables, como lo es también su llamamiento.


A pesar de todo, el fundamento de Dios es sólido y se mantiene firme, pues está sellado con esta inscripción: «El Señor conoce a los suyos», y esta otra: «Que se aparte de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor».


Deseamos, sin embargo, que cada uno de ustedes siga mostrando ese mismo empeño hasta la realización final y completa de su esperanza.


Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario,


Porque el que cumple con toda la Ley, pero falla en un solo punto, ya es culpable de haberla quebrantado toda.


Poco después regresaron y dieron el siguiente informe a Josué: «No es necesario que todo el pueblo vaya a la batalla. Dos o tres mil soldados serán suficientes para que tomemos Hai. Esa población tiene muy pocos hombres y no hay necesidad de cansar a todo el pueblo».


según el conocimiento previo de Dios el Padre, mediante la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre: Que abunden en ustedes la gracia y la paz.


a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos.


Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir con devoción.


Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, conocimiento;


Por eso, queridos hermanos, mientras esperan estos acontecimientos, esfuércense para que Dios los halle sin mancha y sin defecto, en paz con él.


Así que ustedes, queridos hermanos, puesto que ya saben esto de antemano manténganse alertas, no sea que, arrastrados por el error de esos libertinos, pierdan la estabilidad y caigan.


A aquel que es poderoso para guardarlos sin caída y presentarlos sin mancha delante de su gloria con gran alegría,


»Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para poder entrar por las puertas de la ciudad.


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