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2 Corintios 13:11 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

11 En fin, hermanos, alégrense, busquen su restauración, hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Amados hermanos, termino mi carta con estas últimas palabras: estén alegres. Crezcan hasta alcanzar la madurez. Anímense unos a otros. Vivan en paz y armonía. Entonces el Dios de amor y paz estará con ustedes.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Finalmente, hermanos, estén alegres, sigan progresando, anímense, tengan un mismo sentir y vivan en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes.

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Por lo demás, hermanos, regocijaos, procurad vuestra perfección, consolaos,° tened un mismo sentir,° vivid en paz, y el Dios de amor y de paz estará con vosotros.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Por lo demás, hermanos, estad alegres. Procurad vuestra perfección, daos ánimos, tened un mismo sentir, vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Finalmente, hermanos, gozaos, sed perfectos, tened consolación, sed de una misma mente, tened paz; y el Dios de amor y paz será con vosotros.

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2 Corintios 13:11
51 Referencias Cruzadas  

Viendo sus hermanos que su padre amaba más a José que a ellos, comenzaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban.


Al despedirse de sus hermanos, José recomendó: «¡No se vayan peleando por el camino!».


«La virgen concebirá y dará a luz un hijo y lo llamarán Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»).


Por tanto, sean perfectos como su Padre celestial es perfecto.


Jesús se detuvo y dijo: —Llámenlo. Así que llamaron al ciego. —¡Ánimo! —le dijeron—. ¡Levántate! Te llama.


»La sal es buena, pero si deja de ser salada, ¿cómo le pueden volver a dar sabor? Que no falte la sal entre ustedes, para que puedan vivir en paz unos con otros».


Otro afirmó: —Te seguiré, Señor, pero primero deja despedirme de mi familia.


yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí.


abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de la carne de animales estrangulados y de la inmoralidad sexual. Bien harán ustedes si evitan estas cosas. Con nuestros mejores deseos.


pero al despedirse les prometió: «Ya volveré, si Dios quiere». Y zarpó de Éfeso.


Cuando me informaron que se tramaba una conspiración contra este hombre, decidí enviarlo a usted enseguida. También ordené a sus acusadores que expusieran delante de usted los cargos que tengan contra él.


Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben.


Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.


Por lo tanto, esforcémonos por promover todo lo que conduzca a la paz y a la mutua edificación.


Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.


El Dios de paz sea con todos ustedes. Amén.


El Dios de paz aplastará muy pronto a Satanás bajo los pies de ustedes. Que la gracia de nuestro Señor Jesús sea con ustedes.


Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito.


quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.


Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.


De hecho, nos alegramos cuando nosotros somos débiles y ustedes fuertes; y oramos a Dios para que los restaure plenamente.


a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.


Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.


Que Dios el Padre y el Señor Jesucristo les concedan paz, amor y fe a los hermanos.


Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, solo tenga noticias de ustedes, sabré que siguen firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio


En todo caso, andemos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.


Ruego a Evodia y también a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor.


Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!


Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, además de lo que han visto en mí y el Dios de paz estará con ustedes.


Día y noche le suplicamos que nos permita verlos de nuevo para suplir lo que falta a su fe.


Por lo demás, hermanos, les pedimos encarecidamente en el nombre del Señor Jesús que sigan progresando en el modo de vivir que agrada a Dios, tal como lo aprendieron de nosotros. De hecho, ya lo están practicando.


Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras.


Ténganlos en alta estima y ámenlos por el trabajo que hacen. Vivan en paz unos con otros.


Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo—, irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.


Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una buena esperanza,


Por último, hermanos, oren por nosotros para que el mensaje del Señor se difunda rápidamente y se le reciba con honor, tal como sucedió entre ustedes.


Que el Señor de paz les conceda su paz siempre y en todas las circunstancias. El Señor sea con todos ustedes.


Huye de las malas pasiones de la juventud y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio.


Busquen la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.


El Dios de paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno.


Y la perseverancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros sin que les falte nada.


que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.


En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes.


Luego de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.


Que la gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén.


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