Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Pedro 2:11 - Biblia Universidad de Jerusalem

11 Queridos, os exhorto a que, como=extranjeros y forasteros,=os abstengáis de las apetencias carnales que combaten contra el alma.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Queridos amigos, ya que son «extranjeros y residentes temporales», les advierto que se alejen de los deseos mundanos, que luchan contra el alma.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Amados hermanos, por ser aquí extranjeros y forasteros, les ruego que se abstengan de los deseos carnales que hacen la guerra al alma.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

11 Amados, os ruego, como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Queridos hermanos, os exhorto a que, como extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos puramente humanos que combaten contra el alma.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las concupiscencias carnales que batallan contra el alma;

Ver Capítulo Copiar




1 Pedro 2:11
35 Referencias Cruzadas  

'Yo soy un simple forastero que reside entre vosotros. Dadme una propiedad sepulcral entre vosotros, para retirar y sepultar a mi muerta.'


Respondió Jacob a Faraón: 'Los años de mis andanzas hacen 130 años: pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han llegado a igualar los años de vida de mis padres, en el tiempo de sus andanzas.'


Porque forasteros y huéspedes somos delante de ti, como todos nuestros padres; como sombras son nuestros días sobre la tierra y no hay esperanza.


Un forastero soy sobre la tierra, tus mandamientos no me ocultes.


Tus preceptos son cantares para mí en mi mansión de forastero.


(13) Escucha mi súplica, Adonai, presta oído a mi grito, no te hagas sordo a mis lágrimas.Pues soy un forastero junto a ti, un huésped como todos mis padres.


Cuando una mujer se acueste con un hombre, produciéndose efusión de semen, se bañarán ambos con agua y quedarán impuros hasta la tarde.


La tierra no puede venderse para siempre, porque la tierra es mía, ya que vosotros sois para mí como forasteros y huéspedes.


'Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros,


sino escribirles que se abstengan de lo que ha sido contaminado por los ídolos, de la impureza, de los animales estrangulados y de la sangre.


abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de la sangre, de los animales estrangulados y de la impureza. Haréis bien en guardaros de estas cosas. Adiós.'


Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Di-s, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Di-s: tal será vuestro culto espiritual.


pero advierto otra ley en mis miembros que lucha contra la ley de mi razón y me esclaviza a la ley del pecado que está en mis miembros.


pues, si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis.


Somos, pues, embajadores de Mesias, como si Di-s exhortara por medio de nosotros. En nombre de Mesias os suplicamos: ¡reconciliaos con Di-s!


Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Di-s.


Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Di-s.


Pues los que son de Mesias Yeshúa, han crucificado la carne con sus pasiones y sus apetencias.


Así pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Di-s,


Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados,


Huye de las pasiones juveniles. Vete al alcance de la justicia, de la fe, de la caridad, de la paz, en unión de los que invocan al Señor con corazón puro.


En la fe murieron todos ellos, sin haber conseguido el objeto de las promesas: viéndolas y saludándolas desde lejos y confesándose=extraños y forasteros sobre la tierra.=


Pero de vosotros, queridos, aunque hablemos así, esperamos cosas mejores y conducentes a la salvación.


¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones que luchan en vuestros miembros?


Pedro, apóstol de Yeshúa HaMashiaj, a los que viven como extranjeros en la Dispersión: en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos


Y si llamáis Padre a quien, sin acepción de personas, juzga a cada cual según sus obras, conducíos con temor durante el tiempo de vuestro destierro,


Queridos, no os extrañéis del fuego que ha prendido en medio de vosotros para probaros, como si os sucediera algo extraño,


para vivir ya el tiempo que le quede en la carne, no según las pasiones humanas, sino según la voluntad de Di-s.


Esta es ya, queridos, la segunda carta que os escribo; en ambas, con lo que os recuerdo, despierto en vosotros el recto criterio.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos