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Tito 3:2 - Biblia Version Moderna (1929)

2 de no decir mal de nadie, de no ser contenciosos, sino apacibles, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 No deben calumniar a nadie y tienen que evitar pleitos. En cambio, deben ser amables y mostrar verdadera humildad en el trato con todos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Que no insulten a nadie, que sean pacíficos y comprensivos y traten a todos con toda cortesía.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 que no hablen mal de nadie, que sean pacíficos, amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 que no injurien a nadie, ni sean pendencieros, sino amables, dando prueba cabal de afabilidad ante todo el mundo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Que no hablen mal de nadie, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

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Tito 3:2
35 Referencias Cruzadas  

Tú también me has dado el escudo de tu salvación, y tu diestra me ha sustentado, y tu mansedumbre me ha engrandecido.


El hombre de lengua calumniadora no será estable en la tierra: la maldad cazará al hombre violento para derribarle.


El hombre de grande ira llevará el daño; pues aun cuando le librares, habrás de volverlo a hacer.


Más vale morar en algún rincón del terrado, que con una mujer rencillosa en casa espaciosa.


el testigo mentiroso que respira embustes, y aquel que siembra discordias entre hermanos.


Como pastor, apacentará su grey; en su brazo recogerá los corderitos, y los llevará en su seno, y conducirá suavemente a las recién paridas.


Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí; porque soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.


A lo que dijo Pablo: No sabía, hermanos, que él fuese el sumo sacerdote; porque está escrito: No hablarás mal del gobernante de tu pueblo.


ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los rapaces, heredarán el reino de Dios.


Porque aunque yo sea libre respecto de todos, me he hecho siervo de todos, para ganar los más que pueda.


YO Pablo os ruego, por la mansedumbre y la dulzura de Cristo, yo que en persona soy humilde entre vosotros, mas estando ausente, soy osado para con vosotros;


Pues témome, no suceda en manera alguna, que al llegar yo, os halle cuales yo no quisiera, y yo mismo sea hallado de vosotros cual no quisierais vosotros; no suceda en manera alguna, que haya contienda, celos, iras, facciones, detracciones, chismes, hinchazones, desórdenes:


¶Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fidelidad,


HERMANOS, si alguno fuere sobrecogido en cualquiera transgresión, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal en espíritu de   mansedumbre, mirándote  a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.


Así pues, según tengamos oportunidad, obremos lo que es bueno para con todos, y mayormente para con los que son de la familia de la fe.


con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos los unos a los otros en amor fraternal;


Toda amargura, y enojo, e ira, y clamor, y maledicencia quítense de en medio de vosotros, y también toda malicia;


Sea conocida vuestra mansedumbre de todos los hombres. ¡El Señor está cerca!


Al contrario, éramos mansos en medio de vosotros, como cuando una nodriza acaricia a sus propios hijos:


¶De igual manera las mujeres sean serias, no calumniadoras, sobrias, fieles en todo.


no dado al vino, no peleador, sino apacible; no rencilloso, no codicioso de torpe ganancia;


Pero la sabiduría que es de arriba, es primeramente pura, luego pacífica, apacible, propensa a complacer, llena de misericordia y de buenos frutos, sin parcialidad, sin hipocresía.


¶Hermanos, no habléis mal los unos contra los otros. El que habla contra su hermano, o juzga a su hermano, habla contra la ley, y juzga a la ley. Pero si tú juzgas a la ley, no eres ya guardador de la ley, sino juez.


POR lo cual, poniendo aparte toda malicia, y todo engaño, e hipocresías, y envidias, y toda suerte de maledicencias,


Pues el que quisiere amar la vida, y ver días buenos, detenga su lengua del mal, y sus labios, para que no hablen engaño;


¶En fin, sed todos vosotros de un mismo ánimo, compasivos, amándoos mutuamente como hermanos, misericordiosos, corteses;


cosas en que extrañan que vosotros no corráis con ellos al mismo exceso de disolución, ultrajándoos por eso,


especialmente a los que andan en pos de la carne, en la concupiscencia de inmundicia, y desprecian la potestad. Atrevidos son, audaces, que no temen decir injurias contra las dignidades:


Pero éstos dicen injurias contra lo que no entienden; y en lo que naturalmente entienden como bestias irracionales, en eso se corrompen.


Sin embargo de lo cual, estos pecadores también, de la misma manera, alucinados con ensueños sensuales, ensucian la carne, y desprecian las potestades, y dicen injurias contra las dignidades.


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