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Números 11:1 - Biblia Version Moderna (1929)

1 MAS sucedió que murmuró el pueblo, hablando perversamente en oídos de Jehová; lo cual oyó Jehová, y encendióse su ira; de modo que ardió en medio de ellos el fuego de Jehová, y devoraba por todo el campamento.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Poco después el pueblo comenzó a quejarse de las privaciones que enfrentaba, y el Señor oyó todo lo que decían. Entonces el enojo del Señor se encendió contra ellos y envió un fuego que ardió entre ellos y destruyó a algunos en las afueras del campamento.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 El pueblo murmuró malvadamente a los oídos de Yavé. Yavé lo oyó y se enojó: se encendió el fuego de Yavé contra el pueblo y devoró las primeras tiendas del campamento.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Pero aconteció que el pueblo comenzó a murmurar amargamente a oídos de YHVH. Y YHVH lo oyó y se encendió su ira, de manera que el fuego de YHVH ardió contra ellos, y consumió un extremo del campamento.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Aconteció que el pueblo profirió amargos lamentos que sonaron mal a los oídos de Yahveh. Yahveh lo oyó, se encendió su ira y ardió contra ellos un fuego de Yahveh que devoró un extremo del campamento.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Y cuando el pueblo se quejó, desagradó a Jehová; y al oírlo Jehová, se encendió su ira, y el fuego de Jehová ardió entre ellos y consumió a los que estaban en un extremo del campamento.

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Números 11:1
40 Referencias Cruzadas  

Y era malo a los ojos de Jehová lo que él hacía, de modo que le mató a él también.


Mas cuando hubo pasado el luto, envió David y la recogió en su casa; y ella fué su mujer, y parióle un hijo. Empero esto que había hecho David fué malo a los ojos de Jehová.


Y respondiendo Elías, les dijo: Si varón de Dios soy, descienda fuego del cielo que te consuma a ti y a tus cincuenta. Y descendió el fuego de Dios desde el cielo, y le  consumió a él y a sus cincuenta.


Todavía estaba éste hablando, cuando entró otro, que dijo: ¡Un fuego de Dios ha caído del cielo, el cual ha consumido las ovejas y los mozos, y los ha devorado; y he escapado yo, yo solo, para traerte las nuevas!


El fuego también se encendió en la junta de ellos; la llama abrasó a aquellos inicuos.


Por tanto, al oír esto, Jehová se indignó; y encendióse fuego en Jacob, y subió de punto la ira contra Israel;


Devoró el fuego a sus mancebos, y sus vírgenes no fueron pedidas en matrimonio.


y por la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él oye vuestras murmuraciones contra Jehová: pues en cuanto a nosotros, ¿qué somos, para que murmuréis contra nosotros?


Dijo entonces Moisés a Aarón: Di a toda la Congregación de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehová; porque él ha oído vuestras murmuraciones.


Y será la Luz de Israel como fuego, y su Santo como llama, la cual devorará las zarzas y los espinos de Asiria, en un mismo día;


Porque ya ha mucho que les está aparejado Tofet; para el rey también está preparado; lo ha ahondado, lo ha ensanchado; su pira es de fuego y de leña abundante; el soplo de Jehová, como torrente de azufre, lo enciende.


Aterrados están los pecadores en Sión, temblor se ha apoderado de los impíos. ¿quién de entre nosotros habitará el fuego devorador? ¿quién de entre nosotros habitará en los ardores eternos?


¿Por qué pues ha de quejarse hombre viviente? ¡quéjese el hombre a causa de sus mismos pecados!


Conforme entré en juicio con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así entraré en juicio con vosotros, dice Jehová el Señor.


Y de la presencia de Jehová salió fuego que los devoró; y murieron delante de Jehová.


Las montañas se estremecen delante de él, y los collados se derriten; asimismo la tierra se conmueve ante su presencia, el mundo también, y cuantos habitan en él.


Delante de él va la peste destructora y ardientes calenturas salen a sus pies.


¶De manera que partieron del Monte de Jehová, y prosiguieron una jornada de tres días; y el Arca del Pacto de Jehová iba delante de ellos durante la jornada de tres días, para buscarles lugar donde descansasen.


Y dirás al pueblo: Santificaos para el día de mañana, y comeréis carne; ya que habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¿Quién nos dará a comer carne? ¡que mejor nos iba en Egipto! Jehová pues os dará carne para que comáis.


Y dijeron: ¿Acaso tan sólo por Moisés ha hablado Jehová? ¿no ha hablado también por nosotros? Y oyólo Jehová.


Y murmuraron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les decía toda la Congregación: ¡Ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto! u ¡ojalá hubiéramos muerto en este desierto!


por cuanto todos aquellos hombres que han visto mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, no obstante de esto me han tentado estas diez veces, y no han obedecido mi voz,


¿Hasta cuándo tengo de sufrir a esta Congregación perversa, que sigue murmurando contra mí? Yo he oído las murmuraciones que los hijos de Israel profieren contra mí.


Diles: ¡Vivo yo! dice Jehová, que conforme hablasteis en mis oídos, asimismo os voy a hacer.


Por eso es que tú, y todo tu séquito os habéis juntado contra Jehová; pues Aarón, ¿qué es, para que murmuréis contra él?


Y de la presencia de Jehová salió fuego que devoró a los doscientos cincuenta hombres que presentaron el incienso.


Y sucederá que la vara del hombre a quien yo escogiere, florecerá; así me libraré de las murmuraciones de los hijos de Israel, con que ellos murmuran de vosotros.


Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés, diciendo: ¿Por qué nos habéis hecho subir de Egipto para morir en el desierto? que no hay pan, y no hay agua; ¡y nuestra alma tiene ya aborrecido este pan detestable!


Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron, heridos por el destruidor.


de cómo te salió al encuentro en el camino, y acuchilló a los rezagados entre los tuyos, todos los débiles que se atrasaban, estando tú fatigado y trabajado; y no tuvo ningún temor de Dios.


Porque se ha encendido un fuego en mi ira que arderá hasta lo más hondo del infierno; y consumirá la tierra y sus productos, y abrasará los cimientos de los montes.


¶En Tabera también, y en Masa, y en Kibrot-hataava, seguisteis provocando a Jehová.


porque el Dios nuestro es un fuego consumidor.


He aquí que el jornal de los trabajadores que han segado vuestros campos, el cual ha sido detenido fraudulentamente por vosotros, clama; y los clamores de los segadores han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.


Éstos son murmuradores, quejumbrosos, que andan en pos de sus concupiscencias, y su boca profiere palabras hinchadas, teniendo en admiración las personas de los hombres, por motivos de interés.


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