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Lucas 21:25 - Biblia Version Moderna (1929)

25 ¶Y habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y sobre la tierra angustia de naciones, en perplejidad, a causa de los bramidos del mar y la agitación de las ondas;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

25 Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

25 »Y habrá señales extrañas en el sol, en la luna y en las estrellas. Y aquí en la tierra, las naciones del mundo estarán en caos, perplejas por los mares rugientes y las mareas extrañas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

25 Entonces habrá señales en el sol, la luna y las estrellas, y por toda la tierra los pueblos estarán llenos de angustia, aterrados por el estruendo del mar embravecido.

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La Biblia Textual 3a Edicion

25 Y habrá señales en el sol, la luna, y las estrellas;° y sobre la tierra, angustia de las gentes en desespero ante el bramido del mar y el oleaje,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

25 Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones serán presa de angustia por los bramidos del mar y el estruendo de las olas

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

25 Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de naciones en confusión; bramando el mar y las olas;

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Lucas 21:25
26 Referencias Cruzadas  

aunque bramen y se turben sus aguas, aunque tiemblen las montañas a causa de su bravura. (Pausa.)


Porque a las estrellas del cielo y sus constelaciones no despedirán luz; se obscurecerá el sol en su salida, y la luna no hará resplandecer su luz.


¡Ah! ¡el tumulto de muchos pueblos, (los cuales hacen estruendo como el estruendo de los mares), y el estrépito de las naciones! Rugen como rugido de poderosas aguas;


¡Y la luna será abochornada, y el sol se avergonzará; por cuanto Jehová de los Ejércitos reina ya en el Monte de Sión, y en Jerusalem, y delante de sus ancianos, gloriosamente!


Y bramarán contra ellos en aquel día, con bramido como del mar; y uno mirará hacia la tierra, mas he aquí tinieblas y angustia: y la luz estará obscurecida en las nubes de ella.


Porque yo soy Jehová tu Dios, el que aterra el mar, de modo que se ponen en consternación sus ondas; Jehová de los Ejércitos es su nombre.


Miro hacia la tierra, y he aquí que: está desolada y vacía; también hacia los cielos miro, mas no hay luz en ellos.


EN aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y habrá tiempo de angustia cual nunca ha sido desde que ha habido nación hasta aquel tiempo. Mas en aquel tiempo será librado tu pueblo, es decir, todos los que fueren hallados escritos en el libro.


El mejor de ellos es como una zarza, el más recto es peor que un seto de espinos; el día anunciado por tus atalayas, el día de tu visitación, ya viene; ahora será la perplejidad de ella.


¶Y luego, después de la tribulación de aquellos días, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo, y los poderes de los cielos serán conmovidos:


¶Y desde la hora de sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora de nona.


¶Empero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su luz;


Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo entre nubes, con gran poder y gloria.


¶Y cuando era la hora de sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora de nona.


Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalem será hollada por los gentiles hasta que los tiempos de los gentiles sean cumplidos.


desfalleciendo los hombres de temor, y en expectativa de las cosas que han de venir sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán conmovidos.


Y mostraré maravillas en el cielo    arriba,   y señales sobre la tierra abajo;   sangre, y fuego, y vapor de humo:


¶Y ví un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él, de cuya presencia huyó la tierra y el cielo; y no fué hallado lugar para ellos.


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